Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Heráldica e hidalguía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Heráldica e hidalguía. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de diciembre de 2025

 

HIDALGOS Y ESCUDOS DE LA MANCHUELA: TARAZONA, VILLALGORDO, MAHORA…

Hablábamos la semana pasada de los Araque de Tarazona de la Mancha y mencionabamos a doña Ginesa Urrea y Araque, con ella enlazamos con otro linaje importante: el de los Urrea, extendido por toda La Manchuela.

1786. Relaciones topográficas de Tomás López. En el centro de la imagen Tarazona y a su alrededor los pueblos que integran La Manchuela


Y aquí entroncamos con el poseedor de la ejecutoria de hidalguía fechada el 14 de diciembre de 1769, bajo el reinado de Carlos III, de la que vamos a hablar[1]. El documento está encuadernado en tapas rígidas y se conserva muy bien, tiene 40 páginas, es un manuscrito iluminado sobre pergamino vitela, escrito en letra humanística en tinta negra y enmarcado el texto por líneas rojas y adornos azules en las esquinas.

<a

domingo, 7 de diciembre de 2025

 

EL ESCUDO DE LOS ARAQUE EN TARAZONA DE LA MANCHA (ALBACETE)

Una de las casas más antiguas de Tarazona de la Mancha es la conocida como El Portalón. Se le adivina un pasado grandioso, casi palaciego. Podríamos pensar que el nombre obedece a su magnífica fachada con portada adintelada y molduras de orejetas que recorren el vano de la puerta, pero más bien el nombre se debe a que lo único que queda de su interior es el portal de entrada convertido en patio vecinal, una cámara y un pajar[1].

El Portalón (Tarazona de la Mancha) con el gran escudo sobre la cornisa perteneciente a los Araque

Lo primero que nos llama la atención es el gran escudo ovalado, soportado por leones, que descansa sobre la cornisa. Portada y escudo se pueden datar a principios del siglo XVIII. En aquella época la calle se llamaba de las Peñicas, hoy Virgen del Pilar, y la casa pertenecía, según el catastro de la Ensenada, año 1753, a doña Ginesa de Urrea y Araque, viuda del licenciado don Pedro Antonio Patiño Ximénez de Cisneros, natural de La Roda, abogado de los Reales Consejos[2]

miércoles, 2 de abril de 2025

EL ESCUDO DE LA CASA DE LA MARQUESA EN ALBACETE

 

El escudo de la casa de la marquesa en Albacete

Cuando se menciona «la casa de la marquesa» en Albacete, todo el mundo la identifica con Margarita Ruiz de Lihory, célebre por el macabro caso de la mano cortada. Ella fue la última propietaria de un enorme caserón (que conocemos por la fotografía de A. Mateos en su obra Del Albacete Antiguo), desaparecido hacia 1968. La personalidad excéntrica de la marquesa ha provocado que, pese a ser uno de los personajes más famosos de Albacete, pocas personas sepan cual es su conexión con nuestra ciudad. Y, sin embargo, el escudo de la casona que se encuentra en el Museo de Albacete, nos muestra -mediante el lenguaje de la heráldica- quienes fueron sus propietarios. Por si quedara alguna duda, la documentación del Archivo Histórico nos asegura con rotundidad que perteneció en origen a don Juan Salvador de la Bastida Zorrilla, abogado de los Reales Consejos, regidor y familiar del Santo Oficio, natural de San Clemente, pero avecindado en Albacete, quien, en el año 1780, presentó en el ayuntamiento una certificación sobre su hidalguía (obtenida en 1778) para eximirse de pagar impuestos y gozar de los privilegios que correspondían a su estado noble. Esta certificación elaborada por el cronista y rey de armas incluía una descripción detallada del escudo, junto a unas pruebas genealógicas que retraían la ascendencia al siglo XVI.

Izquierda, fotografía anterior a 1968 antes de la demolición de la casa de la marquesa, sobre la puerta descansa el escudo. A la derecha, el edificio actual en la calle Mayor.


¿Quién era la marquesa?

Margarita Ruíz de Lihory y Resino (1889-1968) nunca exhibió este escudo albacetense, al fin y al cabo, la hidalguía de los de La Bastida representaba el escalón más bajo de la nobleza y ella podía regocijarse -y lo hacía- de pertenecer a la aristocracia titulada puesto que en su familia recaían un marquesado, Villasante, un condado, del Val del Águila, y una baronía, la de Alcalalí, distinciones que heredó su hermana mayor, aunque ella, ilegítimamente, usara los títulos de marquesa y baronesa.



La familia que la conectaba con Albacete era su propia madre, Soledad Resino Labastida, casada con José María Ruiz de Lihory y Pardines, barón de Alcalalí, y su abuela, Micaela La Bastida y Teijeiro, hija esta última de José de la Bastida y Bustamante, que casó en 1838 con Josefa Teijeiro y Tapia, hija del II marqués de Villasante y de la V condesa de Val del Águila, Juan de Tapia y Meléndez, que fue quien pasó los títulos a Soledad, madre de la marquesa. A su vez, José de la Bastida Bustamante era hijo de Juan y Josefa, y este de Juan Salvador de la Bastida Zorrilla, natural de San Clemente, el que se asentó en Albacete y presentó la ejecutoria de hidalguía en el Ayuntamiento en 1780. El expediente que se encuentra en el libro de actas de 1780 (signatura 93/4) se remonta hasta el sexto abuelo quien también había obtenido ejecutoria en 1572.

La personalidad arrolladora de la marquesa, que se presenta como abogada, periodista, espía, pintora, feminista, etc., y su pertenencia a la nobleza provocó estupor en la sociedad de la época. El caso de la mutilación del cadáver de su hija por sus propias manos, la denuncia de su hijo, su arresto, ingreso en un psiquiátrico y posterior juicio, copó las páginas de sucesos de toda la prensa del país, más habituadas a personajes de baja extracción que a carismáticos aristócratas. El caso de “la mano cortada” fue seguido por la prensa sensacionalista de los años cincuenta del pasado siglo en todo el país; incluso, un periódico local, Crónica, lo reabrió en 1995 con notable éxito editorial.

La casa y el escudo

La casa familiar de la calle Mayor, n.º 58, fue demolida hacia 1968, era un edificio que ocupaba parte de la manzana (medía más de mil metros cuadrados), tenía su entrada principal por la calle Mayor, y otra secundaria, con jardín, por el callejón de San José. Fue construida en el último cuarto del siglo XVIII y podemos decir que no presentaba nada de interés artístico, salvo el escudo familiar que fue rescatado de la demolición y se encuentra en el Museo de Albacete. Podemos describirlo como un escudo barroco, correspondiente al último tercio del siglo XVIII, que mide 133 x 83 cm. Consta de seis particiones y se aprecian restos de policromía. Se timbra con yelmo de hidalgo con penacho de plumas. A su alrededor se decora con rocalla y roleos.

Escudo del linaje de La Bastida procedente de la casa de la marquesa conservado en el Museo de Albacete


Según el certificado del rey de armas de 1780, el primer cuartel pertenece a La Bastida y lo describe así: «sobre verde, una banda de plata en bocas de dragantes, segundo, partido sobre campo de plata un león Pardo. Orlado todo de azul con cinco flores de lis de oro. Es igualmente proveniente nuestra parte interesada de la familia de Zorrilla cuya antigüedad es inmemorial y se compone de un escudo de oro con roble verde al que están empinadas dos zorras negras. Por Alarcón, un escudo rojo con cruz hueca floreteada de oro de hechura de la de Calatrava, con orla azul con ochos sautores de oro, y, por Martínez, partido en faja, primero, sobre campo rojo una torre de plata con dos leones rampantes colocada dicha torre sobre unas rocas, estas puestas sobre aguas azules y blancas y en lo bajo sobre oro una banda roja».

Tan solo hemos de explicar que el cuartel que corresponde a La Bastida ocupa varios campos, al primer cuartel donde vemos la banda engolada de dragantes, sigue el león y este arrastra la bastida representada por el castillo del que sale un brazo armado. El de Zorrilla responde a lo que se denomina escudo parlante, el de Alarcón es muy conocido y el de Martínez, cortado, ocupa los dos últimos cuarteles.


Bibliografía y fuentes:

- Cándido Polo: Sangre azul. Vida y delirio de Margarita Ruiz de Lihory. Universidad de Valencia, 2010.

- Mateos, Alberto: Del Albacete antiguo. Diputación, 1981

- Documentación del Archivo Histórico Provincial de Albacete

lunes, 6 de enero de 2025

LOS ESCUDOS DEL CONVENTO DE SANTA MARÍA MAGDALENA DE ALCARAZ

 


Alcaraz contó en el siglo XVI con cinco conventos: tres masculinos: Santo Domingo, San Francisco, San Agustín y dos femeninos, el de dominicas del Sancti Spiritus, y el de Santa María Magdalena, el único que se mantiene en la actualidad y pertenece a la tercera orden regular de San Francisco. 

Según el padre Pareja en su obra sobre historia de Alcaraz, el origen del convento se halla en un beaterio surgido de la vocación de una doncella, María Ruiz, que se sustentaba del trabajo y la labor de sus manos (posiblemente alfombras documentado como un trabajo de estas mujeres) quien acompañada de otras diez mujeres se retiraron a la vida espiritual, conviviendo en una casa que les donó el marqués de Villena en 1471, situada en la parte alta de Alcaraz, en el castillo, inmediata a la parroquia de Santa María.

Poco después se convirtió en monasterio con sujeción a la Orden Tercera franciscana, pero sin clausura. El aumento de vocaciones hizo que aquella casa se quedase pequeña y se volviese a fundar en 1526 un nuevo convento en la parte baja de Alcaraz, cerca del convento franciscano masculino, en la calle que lleva su nombre, en la zona este, alejados de la plaza Mayor, pero cercanos al camino más importante el que comunica Alcaraz con Hellín y Murcia.

Portada de acceso a la iglesia del convento. En el frontón partido tenemos las armas de doña Ginesa de Agüero y su marido don Francisco Mesía

En 1566 el papa Pio V ordenó que todas las religiosas terceras de cualquier Orden vivieran en clausura, hecho que contrarió a las monjas de Alcaraz que lucharon en todos los niveles judiciales y religiosos por continuar en la libertad que gozaban, aunque finalmente fueron obligadas a aceptar rejas y torno, es decir, la reclusión. Aunque las monjas de velo negro eran de las familias principales de Alcaraz, todas vivían en pobreza y penalidades, siendo ayudadas por las donaciones de familiares.

El convento, según la historiadora Mercedes Meya fue de gran fama en la Edad Moderna, incluso en el siglo XVIII, pero la guerra de la Independencia, a principios del siglo XIX afectó negativamente al edificio que fue saqueado y su archivo incendiado. Y en el siglo XX fue vendida la estructura del retablo principal, de estilo barroco, a la iglesia de Balazote.

Precisamente, son esas donaciones las que dieron derecho a los benefactores a colocar sus escudos en la entrada a la iglesia desde los años inmediatamente posteriores a 1620, fecha de la muerte de su patrocinadora, doña Ginesa de Agüero, casada con don Francisco Mejía.

Frontón partido con los escudos y una hornacina avenerada con la imagen de María Inmaculada, a cuya advocación dispuso doña Ginesa que se consagrara el convento

El convento se halla en la ladera que baja a la carretera, adaptado a la inclinación del terreno por lo que tiene plantas dos o tres plantas según dónde nos encontremos, unas gradas salvan el desnivel con respecto a la iglesia, la que conserva el único elemento original que se mantiene, que es la sobria portada en piedra, de estilo manierista, de la primera mitad del siglo XVII. La puerta se abre en forma de arco de medio punto, enmarcado por pilastras estriadas sobre un zócalo. Sobre el entablamento corre un frontón partido que aloja una hornacina avenerada con la figura de la Inmaculada Concepción, sobre la hornacina destaca un remate piramidal y a ambos lados los escudos de los benefactores.

¿Quiénes eran los personajes de los escudos?

Doña Ginesa González Agüero Guerrero de Luna –este era su nombre completo- procedía de uno de los linajes más antiguos, acaudalados y prestigiosos de Alcaraz: los Guerrero de Fuente del Maestre (Badajoz), los Agüero y los Fernández de Córdoba. Era hija de don Pedro González Guerrero de Ceniceros (también llamado Pedro González Guerrero de Agüero Guerrero), señor de Balazote, y de doña Juana de Luna. El matrimonio tuvo otra hija, doña Francisca, casada con don Manuel Zambrana Guerrero, capitán, alférez mayor y caballero de la Orden de Santiago. Ella sería la fundadora del hospital de San Juan de Dios donando para ello unas casas en la calle Mayor en el año 1610 o 1612, según las fuentes.

Doña Ginesa, de quien nos ocupamos, fue propietaria de uno de los cinco mayorazgos de los Guerrero, y señora, junto a su hermana de Balazote, murió en 1620 y dejó por su universal heredera a su hermana doña Francisca para que con sus bienes fundase un convento de religiosas carmelitas descalzas o de otra religión, con condición de que fuesen recoletas. Como por diversos motivos este objetivo no se cumplió, su hermana hizo agregación de bienes al convento de la Magdalena, comprometiéndose a reparar la iglesia y a fabricar nueva capilla mayor con los bienes legados por doña Ginesa (Pareja, 1740, pp. 132-133), bienes, que según Roa Erostarbe, fueron los siguientes: la villa de Balazote con su jurisdicción alta y baja, mero mixto imperio, alcabalas, tercias, mostrencos, penas de cámara, legales y otros derechos, etc., dejando además unos trece mil ducados en dinero, granos, alhajas de oro y plata y otros bienes. Asimismo, tenía prevenido, según se hizo constar en la respectiva bula apostólica, que la primera y principal titular había de ser María Santísima en el dulcísimo misterio de su Concepción Inmaculada, y después Magdalena, y no se sabe la causa de aquella preterición de su principal advocación, por ello en la hornacina de la portada principal la imagen que encontramos no es la de su advocación, Santa María Magdalena, sino la de la Inmaculada Concepción. Como patrón de las memorias y obras pías que instituyeron y fundaron don Francisco Mexía y doña Ginesa de Agüero y administrador de la villa de Balazote nombraron a al capitán don Luis Guerrero Becerra Girón.



A este convento, Según Antonio Díaz, se le desamortizaron 46 propiedades, de ellas 45 rústicas y una era de trillar. La superficie desamortizada fue de 1.132 ha. Diecisiete propiedades eran de riego, el resto de labor. Su remate ascendió a casi 428.000 reales de vellón Sus propiedades se extendían por Alcaraz, Bienservida, Villapalacios, Salobre, Lezuza, Viveros y El Robledo. Las propiedades de labor mayores que tenían eran Guardiola, Bandelara, Fuente Pino Viejo, vendida en dos partes y Casa del Vecino.

Análisis de los escudos

El escudo de doña Ginesa se encuentra situado a la izquierda en heráldica, pero a la derecha de la hornacina según miramos la imagen y se trata de un escudo partido y medio cortado, compuesto de tres cuarteles. El primer cuartel contiene siete órdenes de veros en plata y azul, el segundo un grifo, ambos son propios de los Agüero procedentes de Cantabria, en concreto de la localidad de su nombre. El tercero pertenece a los Guerrero de Fuente del Maestre como nieta que era de Alonso Guerrero Becerra, cuyo escudo, según la descripción que contiene la ejecutoria de hidalguía de su primo, don Antonio Guerrero, contra el concejo de Caravaca es éste:” En campo de gules, una banda de oro y una espada atravesada con orlas del Ave María”. Las armas originales de los Agüero eran un escudo lleno de cinco órdenes de veros de oro y azul. Las primitivas armas del solar cambiaron sin saber exactamente el motivo poco después de fundar el linaje comenzando a usar este: escudo partido, en el primero, un grifo de oro coronado de los mismo -los de Aragón sin coronar- surmontado de una estrella y en el segundo los veros de plata y azur y bordura de gules con el cordón de San Francisco (Mogrobejo).

Escudo de doña Ginesa con las armas de los Agüero y los Guerrero (Fuente del Maestre, Badajoz)

Su esposo fue don Francisco Mesía Arias de Villaquirán Figueroa y Guevara de Alarcón y Guzmán- este era su nombre completo- fue natural de Villanueva Mesía (Granada) recibió el 16 de julio de 1579, poco antes de su casamiento con doña Ginesa, un mayorazgo proveniente de los bienes de su abuela doña Leonor Pérez de Herrasti y Mazuelo. De sus padres, doña Francisca Arias de Mansilla y Pérez de Herrasti y don Alonso Mesía de Alarcón, recibió una cuantiosa fortuna que incluía el propio señorío de Villanueva, siete cortijos en la villa de Colomera, 6.300 ducados de un censo contra los Duques de Sessa, 5.600 ducados de un censo contra los condes de Tendilla y 4.000 ducados de un censo contra la ciudad de Granada y sus propios. El señorío se constituyó el 30 de octubre de 1615 y fue aprobado por Felipe II el 17 de mayo de 1616 (1). Don Francisco Mexía falleció en 1619, un año antes que su esposa. El sucesor en su mayorazgo fue Alonso de Loaysa, caballero de la orden de Calatrava y corregidor provisional en Alcaraz.

            El escudo de don Francisco Mexía Arias

    Este escudo se halla situado a la izquierda de la hornacina, pero a la derecha según debe interpretarse en heráldica. Se trata de un escudo acolado de la Cruz de Calatrava, orden a la que pertenecía don Francisco. El primer cuartel corresponde a los Mexía, Mesía o Mejía (de varias formas encontraremos el apellido), linaje oriundo de Galicia, cuyas armas se definen como: en campo de oro, tres fajas de azur y bordura de azul con ocho veneras de oro. Don Francisco era hijo del comendador de Santiago y gobernador del marquesado de Villena, Alonso Mesía Alarcón, vecino de Granada. Nieto del veinticuatro de Granada y también comendador de Santiago Alonso Mesía de Villaquirán. Su bisabuelo fue el doctor Gracián Mesía casado con Catalina de Valdelomar y Villaquirán, naturales y vecinos de Ciudad Real hasta que se mudaron a Granada. Rebisabuelo Alonso Mesía casado con María Suárez de Figueroa y Guevara. Todos procedían de la Casa de Higueruela que era casa y torre fuerte de mayorazgo muy antigua y conocida de mucha nobleza y antigüedad de la que procedían los marqueses de Santo Finia y La Guardia. En Ciudad Real el rebisabuelo tuvo casa poblada en el barrio de San Pedro con las armas de los Mesías, que son unas bandas azules en campo amarillo y unos armiños negros por orlas, las cuales -según un testigo del pleito de hidalguía que tuvo don Francisco con las Peñas de San Pedro- estaban puestas en la casa del bisabuelo en Ciudad Real, doctor Gracián Mesía. El tercer cuartel se corresponde con las armas de los Alarcón, familia a la que pertenecía su padre don Alonso Mesía de Alarcón.

Escudo de don Francisco Mesía con las armas de los Mesía en el primer cuartel y Alarcón en el tercero


Bibliografía:

-            Díaz García, A. (2001): La Desamortización en la provincia de Albacete. Instituto de Estudios Albacetenses.

-            Roa Erostarbe, J. (1894): Crónica de la provincia de Albacete.

-            CÁRDENAS, I. (1650). Varios apellidos y armas legalmente sacados de un Nobiliario que para en el Archivo del Real Convento de S. Pablo de Córdoba [Manuscrito]. Recuperado de:http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000119118

-      PÉREZ DE PAREJA, E. fray. (1740): Historia de la primera fundación de Alcaraz y milagroso aparecimiento de Nuestra Señora de Cortes. Valencia (Reimpresión facsímil con prólogo de J. Sánchez Ferrer. IEA: Albacete, 1997.

-            MEYA ÍÑIGUEZ, M. (2015): Urbanismo, sanidad, fiestas y devociones en el Alcaraz del siglo XVIII. En Alcaraz y su alfoz. El testimonio del tiempo. Alcaraz: asociación para el desarrollo del Ecomuseo de la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel de Albacete.

-            MOGROBEJO, E., A., I. y G. de (2003): Diccionario hispanoamericano de heráldica, onomástica y genealogía. Bilbao: Editorial Mogrobejo-Zabala.

         VALERO DE LA ROSA, E. (2021): Heráldica gentilicia de Alcaraz. Biografía urbana. Instituto de Estudios Albacetenses

-            ARCHIVOS Y FUENTES DOCUMENTALES

   (1) Cuevas Pérez, J. y CUEVAS GÓMEZ DE LA TRÍA, J. El señorío de Villanueva Mesía. Weblog. Recuperado de: http://villanuevamesia.blogspot.com/2007/07/el-seoro-de-villanueva-mesa.html

(   2) La ejecutoria de hidalguía de Antonio Guerrero contra el concejo de Caravaca se encuentra en el AGMU

Real Academia de la Historia > FR,11.1. / Colección de Luis Salazar y Castro > FR,RAH,R-7/59.

 (3) 

ARCHGR. Signatura antigua 423-005. Probanza de hidalguía de Francisco Mexía. https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3Q9M-CS2F-XZCW?i=416&cat=565576 [consulta 04/05/2020]. Las armas también se hallan descritas en el Nobiliario español de Julio Atienza, p. 527.

 ARCHGR. Expediente de hidalguía de Francisco Mesía frente al concejo de las Peñas, año 1598. Incorpora información genealógica. Signatura 4.589, pieza 15. Signatura antigua 301-91-15. Digitalizado en https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3Q9M-CS2Z-Y9GC-J?i=1008&cat=565576[consulta 04/05/2020].

 



 

miércoles, 25 de diciembre de 2024

CANTEROS -E HIDALGOS- VIZCAÍNOS EN ALCARAZ Y VILLANUEVA DE LA FUENTE

CANTEROS -E HIDALGOS- VIZCAÍNOS EN ALCARAZ Y EN VILLANUEVA DE LA FUENTE

¿Qué podía atraer a un hidalgo vizcaíno a esta región tan lejana? La respuesta es sencilla: el trabajo, y uno de los que más vizcaínos atrajo a esta comarca fue la cantería. A partir del siglo XVI, con el desarrollo de los municipios, asistimos a la construcción de grandes edificios tan importantes como iglesias, plazas, pósitos, monasterios, acueductos… edificios públicos donde los concejos, las propias iglesias y órdenes religiosas exhibirán por medio de la arquitectura el poder y distinción alcanzados.  De sobra son conocidos maestros como Juan de Chiberría, el de la lonja de la plaza Mayor de Alcaraz, Zaldivar, el del acueducto de la misma población y el edificio del agua de Barrax, Arteaga y Martín Sánchez Vizcaíno en la iglesia de El Bonillo… como vizcaínos eran la mayoría de los oficiales con los que trabajó Andrés de Vandelvira en el monasterio de Uclés hacia 1530, o Pedro López de Chavarría o Chavarrieta, hidalgo y cantero en la iglesia de La Mota(1) …

Pero, el personaje sobre el que nos centramos es Pedro Martínez Vizcaíno, un maestro cantero, procedente del valle de Arcentales, en las encartaciones de Vizcaya, que llegó a Alcaraz alrededor de 1527, unos años después se avecindó en Villanueva de Alcaraz (así se llamaba hasta 1565, fecha de su segregación, cuando pasó a llamarse de la Fuente). El concejo lo incluyó en el padrón de hombres llanos pecheros, siendo como era un hidalgo vizcaíno entabló un largo pleito que ganó y que comenzó en 1533 y terminó en grado de revista en 1544 ante la Chancillería de Granada porque incluye una probanza realizada en la Chancillería de Valladolid. Con este triunfo consiguió la exención de impuestos donde “morare y viviere y tuviera bienes y hacienda”. La ejecutoria de hidalguía, escrita en pergamino y decorada con dibujos, orla y escudo, se conserva en el Archivo de la Real Chancillería de Granada. Ese mismo escudo fue colocado en una fachada en piedra que labró en su casa de Villanueva, el edificio no se ha conservado, tan solo sabemos de su existencia por los documentos (2).

1533-1544. Ejecutoria de hidalguía a favor de Pedro Martínez Vizcaíno. Archivo de la Real Chancillería de Granada, pergamino 53.


Según los testigos, debía tener unos 30 años, su padre se llamó Juan Martínez de la Tova y su abuelo Pedro Ortiz de la Tova, de la casa solar de la Tova, donde residía. Siempre fueron tenidos por hidalgos notorios de sangre y no pagaron pechos, ni siquiera la alcabala. El litigante se había casado en Arcentales, pero tras enviudar se marchó a Alcaraz, donde había llegado hacía unos cinco años. Ya instalado en Alcaraz se volvió a casar con una viuda. Después se mudó a Villanueva, quizá por la cercanía a Montiel donde sabemos que trabajó en las obras del castillo, donde, por cierto, falleció.

Uno de los argumentos del concejo de Villanueva para no reconocerle el privilegio de exención de impuestos era la condición universal de hidalguía que gozaban todos los vascos por su naturaleza.  Los testigos de la probanza matizan que no alcanzaba la hidalguía a todos los vizcaínos, tan solo a los que sirvieron al rey en la guerra, puesto que había otras casas solares -haciendo referencia al caserío disperso de aquellos lugares- que eran pecheras porque nunca habían acudido a la batalla, tanto es así que, si alguno se va a vivir a esas casas, pagaría impuestos. Era, por tanto, una hidalguía que procedía del servicio de armas, compatible con los trabajos manuales, no como en Castilla donde al hidalgo se le presupone vivir de su hacienda, con ostentación de ocio y lujo, dedicarse a cargos políticos o a algunos oficios muy exclusivos en el ramo de las armas y las leyes.

EL escudo de Pedro Martínez Vizcaíno

Antes de entrar de lleno en el escudo, reflexionemos sobre el segundo apellido, ¿de dónde surge Vizcaíno si su padre era Martínez de la Tova, y su abuelo Ortiz de la Tova? Pues surge de la libertad y falta de normas en cuanto a la filiación en aquel siglo, pero, además, el gentilicio “vizcaíno” hace referencia al orgullo de procedencia. En la ejecutoria de hidalguía cuando los testigos hablan de la nobleza de la familia no se menciona el linaje, sino el solar porque este se identifica con la raíz, el lugar y la casa de donde descienden los integrantes de una familia. En este caso se trata del solar de la Tova, perteneciente desde el siglo XIII al señorío de Vizcaya. De ahí que se tome como apellido el gentilicio. Y los de Vizcaya, según los armoriales, traen en campo de plata, un roble de sinople, con un lobo prieto arrimado al tronco, linguado de gules (3). Roble y lobo se repiten en la mayoría de armas de los oriundos de aquel lugar, independientemente del apellido. Vicente Cadenas y Alfredo Basante de la Riva definen el escudo de los Vizcaíno así: “En campo de plata, un árbol de sínople arrancado, y dos lobos de sable lampasados de gules, pasantes y atravesados al tronco, puestos en palo, uno por delante, otro encima y por detrás”. El árbol hace referencia al roble de Guernika bajo cuya sombra tenían lugar las juntas generales más antiguas y el lobo o lobos por ser descendientes de los señores de Vizcaya. El lobo, lupus en latín, remite al conde don Lope Díaz, IV señor de Vizcaya, que fue el primero que usó un lobo negro en campo blanco por alusión a su nombre. Su hijo Sancho le sucedió como V señor de Vizcaya, ya con el apellido López, en alusión a “hijo de Lope“ (4).

Los lobos de los señores de Vizcaya


El escudo de la ejecutoria se puede definir como cortado y partido. En el primer cuartel tenemos en campo de sinople, un caballero armado de azur, montado sobre un caballo de plata, con las abreviaturas de Martínez Tova a ambos lados. Armas que harían referencia al carácter guerrero del linaje, que presenta una gran afinidad con el sello de don Diego López de Haro. El segundo cuartel muestra una torre de plata guardada por un lebrel atado a su puerta. El tercero es el que exhibe el origen del apellido Vizcaíno y enlaza con su simbología derivada de los emblemas y blasones del señorío de Vizcaya. Las huellas del árbol y los lobos atravesados son habituales en torres, palacios y caseríos de muchos lugares de Vizcaya.

Detalle del escudo de Martínez de la Tova. En el tercer cuartel tenemos el árbol y los lobos, en alusión al origen vizcaíno del hidalgo.


La huella de árbol y los lobos en Alcaraz y su comarca

El árbol y el lobo lo vemos en un escudo presente en una fachada gótica de la calle Bachiller Sabuco (antigua calle de las Torres), n.º 4. Pero, como tantas fachadas esta está descontextualizada porque el escudo no pertenece a las personas que la poseyeron. Buscando a los antiguos propietarios, nos remontamos al Catastro del marqués de la Ensenada en Alcaraz, realizado en 1752, y en él encontramos que su dueño era don Albertos Galdón, medía 16 x 16 varas, lindaba con el cementerio de la Trinidad y dicha calle. Don Albertos Saquero Galdón, tenía 54 años (este era su nombre completo) era notario eclesiástico del estado general y notario del número de la Audiencia eclesiástica de Alcaraz y administrador de los bienes de la Inquisición de Murcia, estaba casado con Marcela Bustamante Cabellos. Tenía un hijo, llamado don Gabriel Galdón Bustamante, que lo sustituía en las ausencias. Era un rico propietario que contaba con ocho casas en Alcaraz y dos en el campo (5). La casa fue vendida en 1838 por don Manuel Galdón (6).

Esta casa en el catastro de Ensenada, año 1752, pertenecía a don Albertos Galdón, pero la parte más artística de la fachada, la que incluye ventana, escudo y alfiz, es gótica, finales del siglo XV o principios del XVI, creemos que no es original de la casa. 


Escudo cuartelado, en el primer y cuarto cuartel, vemos un árbol y un lobo pasante, en el segundo y tercer cuartel, pese a las capas de cal que dificultan la visión, creemos que por delante del árbol la figura que encontramos es un león. 


A juzgar por el alfiz y la ventana gótica se puede datar a finales del siglo XV o principios del XVI. Una fotografía de Pedro Román realizada en el año 1924 nos permite comparar la evolución de la fachada y sus cambios. Un análisis de otros escudos cercanos a esta, y por ende, próximos a la parroquia de la Trinidad, nos hace sospechar que a principios del siglo XX se reubicaron varias fachadas y otros elementos procedentes de demoliciones. Una fotografía de Adolfo Palop tomada en el año 1956 nos muestra una alteración de varios elementos originales. La puerta de acceso fue sustituida por otra moderna desapareciendo el arco de medio punto bastante imperfecto, además, la apertura de una ventana en la parte baja provocó que el alfiz quebrado alrededor de la ventana fuera simplificado dejándolo recto en la parte izquierda y recortándolo en longitud.

Imagen de la casa tomada por Pedro Román en 1924


El aspecto de la casa es bastante irregular debido a todas las modificaciones que ha sufrido, en la actualidad su estado de abandono es patente. Cuenta con cuatro plantas siendo la primera y última muy pobres arquitectónicamente, de hecho, la última está fabricada con tapial, posiblemente cubrió la galería típica de las casas señoriales alcaraceñas. La tercera es más interesante porque su fachada es de piedra de sillería y sobre la puerta principal tenemos el escudo, deteriorado por las capas de cal que lo cubren, y una ventana gótica compuesta por arco conopial apoyado sobre columnillas que parten de un alféizar moldurado y adornado con una banda de flores en relieve; el vano está ligeramente abocinado y la arquivolta interna está adornada con una banda de cardinas talladas.

El escudo, que por su forma y sencillez puede datarse a finales del siglo XV o principios del XVI, presenta poca definición debido a las capas de cal acumuladas, aún así creemos percibirlo así:

Forma: cuadrilongo apuntado en la punta. Análisis: Cuartelado. 1º y 4º. Un árbol y un lobo pasante al pie del tronco. 2º. Un árbol y un león pasante al pie del tronco, surmontado de dos veneras una en cada cantón del jefe. 3º. Un árbol y un león pasante al pie del tronco.

En Viveros, plaza de la Constitución tenemos otro escudo muy desgastado que también presenta la figura del árbol y el lobo.

Escudo en Viveros, plaza de la Constitución, sobre la puerta principal y entre dos cornisas se encuentra un escudo muy desgastado que también muestra el árbol y el lobo. 


La ejecutoria de hidalguía

El documento se compone de doce hojas en pergamino escritas por ambas caras, está incompleto. La letra es gótica redonda como suele ser habitual en este tipo de diplomas de lujo. Creemos que la ejecutoria fue aportada como prueba para un pleito posterior por falsificación de hidalguía que llevó a cabo un vecino de Alcaraz, que decía ser nieto de Pedro Martínez Vizcaíno, y que consiguió por medio de pruebas falsas elaboradas con la prevaricación del alcalde ordinario de Villapalacios, Diego de Cardenosa,  que lo declararan como hidalgo con todos sus privilegios en Villanueva, El Bonillo y casi en Villapalacios, pero la proximidad a la muerte del alcalde ordinario provocó que este declarara la verdad por no cargar su conciencia con este delito el 2 de agosto de 1607.

La primera hoja es la que muestra una elaborada iconografía que comienza con la intitulación en letras capitales mayúsculas de Don Carlos, en recuadros que combinan rojo y azul con tinas que debieron ser doradas para las letras. A la izquierda, la imagen de la Anunciación con el simbolismo habitual, la Virgen de rodillas en posición orante, al fondo, un habitáculo con cortinaje, el espíritu santo, un ángel, y a los pies de todo el conjunto un jarrón con azucenas en alusión a la pureza de María. Esta hoja va orlada con flores, jarrones y roleos, todo del gusto renacentista.  En las hojas siguientes se volverá repetir la decoración en las letras iniciales capitales repitiendo colores rojo, azul y dorado. El documento se encuentra deteriorado por los bordes superiores.

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES

-            (1) Los canteros mencionados en: DE LA ROSA FERRER, I., “Pedro López de Chavarrieta, cantero e hidalgo”. En https://historiadelcorregimientodesanclemente.blogspot.com/2018/06/pedro-lopez-de-chavarrieta-cantero-e.html. Y PRETEL MARÍN, A. (2028): La plaza de Alcaraz cinco siglos de vida. Consorcio Cultural Albacete.

-            (2) Archivo de la Real Chancillería de Granada. Signaturas, la ejecutoria en pergamino 53. El pleito contra Miguel Martínez de la Tova, en 561-4. Digitalizado en: https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3Q9M-CS2Y-T3K3-S?cat=565576&i=1968

-            (3) MOGROBEJO, E., A., I. Y G. de (2003). Diccionario hispanoamericano de heráldica, onomástica y genealogía. Bilbao: editorial Mogrobejo-Zabala. DE

-            (4) ARGOTE DE MOLINA, G. (1588): Nobleza de Andalucía. Jaén [reimpresión]: 1867.

-            (5)  GARCÍA GONZÁLEZ, F. (1998). La sierra de Alcaraz en el siglo XVIII. Población, familia y estructura agraria. Albacete: instituto de Estudios Albacetenses.

-            (6) Archivo Histórico Provincial de Albacete. Signatura 15.990.

domingo, 8 de diciembre de 2024

LA IGLESIA DE SAN MIGUEL Y EL ESCUDO DE LOS VÁZQUEZ DE BUSTO

 

Iglesia de San Miguel y el escudo de los Vázquez de Busto

De las cinco iglesias con que contó Alcaraz tan sólo permanecen en pie la de la Trinidad -única abierta al culto- y la de San Miguel, que se clausuró por falta de feligreses y desde el 11 de mayo de 1991 fue desacralizada y cedida por el Obispado al Ayuntamiento por cien años para usos culturales. El tiempo en que estuvo cerrada se deterioró considerablemente por lo que fue sometida a una lenta e intermitente restauración desde 1980 a 1999.

Iglesia de San Miguel con la escalera que salva el desnivel. En el contrafuerte vemos el escudo de los Vázquez de Busto. Fotografía de Antonio Martínez en https://elrincondeantoniomartinez.es/iglesia-la-santisima-trinidad-alcaraz/

Según el padre Pareja se fundó catorce años después de conquistada Alcaraz, por lo tanto, en 1227, uniendo la antigua ermita de San Antón (que tradicionalmente se hallaba en los caminos principales) y una sala de armas mahometana. En 1330 servía de lugar de reunión para los caballeros de Alcaraz (1), quizá, en opinión de Sánchez Ferrer, por haber formado parte, en su origen, de las defensas como una iglesia-fortaleza típica de la época, función a la que deben corresponder las saeteras que aún se conservan y, seguramente, la torre (2). Pero es difícil saber si esas saeteras son de la primitiva iglesia fortaleza o fueron piedras reutilizadas en 1504 cuando se derribó esa pared para ensanchar la calle Mayor, ya que, según Aurelio Pretel (3), la calle era tan estrecha que entorpecía el paso de los carros, o bien, se acomodaron en la remodelación del siglo XVIII. Esta obra transformó totalmente su interior, tanto que borró las muchas capillas que existieron, salvo la minúscula del baptisterio -a la izquierda de la entrada- y la de San Antón o del Rosario de la que trataremos después. De las antiguas capillas sabemos que la poderosa familia Guerrero contó con una de ellas, al igual que los Fernández de Córdoba.

Saeteras en la pared de la calle Mayor. ¿Restos de la fortaleza? ¿Piedras reutilizadas?
Fotografía de googlemaps

La iglesia está edificada en la ladera del cerro y para compensar la inclinación del terreno y reducir el desmonte de tierra se levantó el pavimento sobre el nivel de la actual calle Mayor, un par de metros, desnivel que se salva con una escalera, aunque, hasta mitad del siglo XX se accedía a ella por la cuesta adosada a la casa frontera de la calle Mayor que sube hacia la calle Francisco Baíllo. El pequeño terraplén de la iglesia y la calle Mayor se salvaba con una acitara. En algunas fotografías antiguas se aprecia esta pared.

Fotografía tomada desde la subida a San Miguel, a la izquierda se observa la acitara que protegía el terraplén con la calle Mayor


¿QUÉ QUEDA DE TANTA ANTIGÜEDAD?

Lo más remoto que se conserva es la torre, pero, por su sencillez constructiva, no se puede encuadrar en una época concreta, puede ser del siglo XIII o del XVI. Sin embargo, la capilla de San Antón o del Rosario fue datada por José Sánchez Ferrer y por Luis Guillermo García-Saúco como de finales del siglo XV. Es, por tanto, de estilo gótico, además, es la más antigua de la provincia y la única con arquitectura gótica historiada.

La torre de San Miguel con cuatro cuerpos tiene sillares en los ángulos y sillarejo en el cuerpo. Cuenta con cuatro vanos con arcos de medio punto donde se instalaron las campanas. Tejado sencillo a cuatro aguas.


 el escudo HERÁLDICO DEL EXTERIOR E INTERIOR

Antes de subir a la iglesia encontramos en el contrafuerte de la pared de la esquina con la calle Mayor, un gran escudo que, dada la altura a la que está colocado, parece pequeño, pero mide 1,80 m. Al otro lado, en el interior de la iglesia, se encuentra la capilla de enterramiento con el mismo escudo exterior, pero más lujoso en cuanto a ejecución y decoración pues está soportado por dos tenantes, con figura de niños.


Escudo exterior, interior y armas de los Busto en un Armorial

Ambos escudos pertenecieron a Pedro Vázquez de Busto, combinando en el cuartelado las pertenecientes a ambas familias: las tres bandas azules en campo dorado por los Vázquez (cuartel 1º y 4º) y las de los Bustos: un águila con las alas extendidas, la una azul y la otra dorada en campo dorado y por orlas las ocho veneras doradas en campo colorado (1).

Los escudos se pintaban en colores y esmaltes para diferenciar las armas. Este de la portada debió presentar esta imagen. Recreación de la autora.


La información nos la ha proporcionado el expediente para ingreso en la Orden de San Juan de Melchor de Luna Vázquez del Busto Avilés y González de la Dueña, iniciado en 1567. Este expediente nos ilustra sobre la genealogía de este hidalgo por los cuatro costados de Alcaraz. Era hijo de Pedro de Avilés y de Luisa Vázquez de Busto. Abuelos paternos, el comendador Alonso Álvarez de Córdoba, caballero de la orden de Santiago, y Leonor de Avilés. Los abuelos maternos Pedro Vázquez de Busto, oficial de la Santa Inquisición, y Catalina González de la Dueña, quien contaba con capilla en San Miguel. Eran hidalgos notorios de sangre y miembros de la cofradía de San Salvador. Los testigos afirmaban haber visto las armas en sus reposteros, casas y capillas, pero pocos son los que se acuerdan o se han fijado en ellas para describirlas con exactitud. Es normal, los cuatro abuelos poseían blasones y las capillas se hallaban en las iglesias más antiguas como la de Santa María, San Pedro y San Ignacio. Pero la más importante era la capilla “muy principal” que los Vázquez del Busto tenían en San Miguel, con las mismas armas que los padres del pretendiente, el licenciado Avilés y doña Luisa de Busto, ostentaban cuando fundaron y dotaron otra en la iglesia de San Ignacio. Las armas de Pedro Vázquez de Busto se describen como tres bandas azules en campo dorado por los Vázquez y por los Bustos un águila con las alas tendidas la una azul y la otra dorada en campo dorado y por orlas las ocho veneras doradas en campo colorado.

La capilla y sobre el tímpano el escudo. Fotografía de https://elrincondeantoniomartinez.es/iglesia-la-santisima-trinidad-alcaraz/


Decían los Busto o Bustos (de las dos formas aparece el apellido) que descendían de los conquistadores de Alcaraz, es decir que debieron llegar a Alcaraz allá por el año 1213. Uno de sus miembros participó con don Pedro Manrique en la revuelta alcaraceña de 1471 para echar al alcaide, acólito de don Juan Pacheco, marqués de Villena. Enterado de la conspiración, este se apresuró a poner en marcha la represión capturando a los cabecillas que pertenecían a las más importantes familias: Royo, Alfaro y Bustos, los tres fueron degollados en la plaza de arriba (3). Morir por arma blanca era una prerrogativa de la nobleza.

Todos sabemos que el principal privilegio que gozaba este estamento era la exención de impuestos, pero, los privilegios jurídicos no eran menos importantes, ya que no podían ser apresados por deuda, ni podían recibir tormento, ni castigos deshonrosos como los azotes públicos y galeras y tampoco tenían que desdecirse, aunque dijeran palabras injuriosas. No se les podía embargar las armas, vestidos, caballo, lecho y casa. En caso de condenarlos a muerte, no podían ser ahorcados, sino decapitados, es decir, debían morir por medio de arma, habitualmente por el hacha, quizá reminiscencia del carácter guerrero del hidalgo o del propio apóstol Santiago, símbolo de la Reconquista, que murió decapitado (4). De hecho, uno de los descendientes de Juan de Busto, llamado Cebrián de Busto, alegó para justificar su hidalguía, en 1538, en la Chancillería de Granada que su abuelo había sido degollado en 1471.

LOS BUSTO EN EL BONILLO, LEZUZA, LA RODA…

Pero, como todos los hidalgos, los Bustos también traspasaron las fronteras de Alcaraz y se afincaron en Lezuza, La Roda, El Bonillo, Villanueva de Alcaraz (luego de la Fuente). Otros emigraron hacia lugares de La Mancha, como Villanueva de los Infantes, o, siguiendo sus carreras burocráticas, marcharon a Sevilla.  En el año 1629, uno de sus descendientes, Alonso de Bustos Bustamante (de 34 años y nacido en la capital hispalense) solicitó el hábito de la orden de Santiago. Era hijo del doctor Alonso de Bustos Bustamante, del Consejo de Su Majestad, alcalde de la Hermandad en Alcaraz, nieto de Alonso de Bustos y de Catalina Bustamante, él natural de Lezuza, pero vecino de Alcaraz, alcalde de la Mesta y regidor de esta ciudad, la abuela, por los Bustamante, pertenecía a uno de los siete linajes de Alcaraz, los más poderosos, cristianos viejos y prestigiosos, y bisnieto de Bartolomé de Bustos, natural de Lezuza, todos eran tenidos por hijosdalgo notorios de sangre. El pretendiente y su padre eran miembros de la cofradía de San Salvador de Alcaraz (1).

Uno de los testigos, natural de Lezuza, llamado Pedro Díaz Portal, dijo en el interrogatorio que conoció muy bien al dicho Alonso de Busto, regidor de la ciudad de Alcaraz y que sabe por ser público que fue natural de esta villa y como tal se oyó siempre nombrar y venir muchas veces a esta villa, y aunque no conoció al padre del dicho Alonso de Busto, oyó este testigo a sus padres que se llamó Bartholomé de Busto y que labró en el río de esa villa un molino que hoy tiene y se llama el molino de Bustos, y después fue de sus hijos y deudos y ansí tiene por cierto y fundada que fue natural de esta villa.

También existe en la toponimia, dentro del término de El Bonillo, una aldea llamada la casa de Bustos porque fue en este municipio donde residió Baltasar de Bustos, quien en 1568 entabló un pleito contra el concejo de El Bonillo porque no le reconocían su hidalguía. Este era hijo de Miguel de Bustos, natural de Alcaraz[1].

Bibliografía:

(1). Valero de la Rosa, Elvira (2021): Heráldica gentilicia de Alcaraz: biografía urbana. Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses.

(2) SÁNCHEZ FERRER, José (1999): Iconografía marginal del gótico: la capilla funeraria de la iglesia de San Miguel de Alcaraz. Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses.

(3) Pretel Marín, Aurelio:

-(1978): Una ciudad castellana en los siglos XIV y XV (Alcaraz 1300-1475). Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses.

-(1999): Alcaraz en el siglo de Andrés de Vandelvira, el bachiller Sabuco y el preceptor Abril. Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses.

(4). MENÉNDEZ PIDAL DE NAVASCUÉS, F. (2015): La nobleza en España: ideas, estructuras, historia. Madrid: Real Academia de la Historia. Boletín Oficial del Estado.



[1] https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3Q9M-CS2L-NSJV-5?cat=565576&i=755

miércoles, 24 de julio de 2024

 

El escudo de la familia Atienza (Tarazona de la Mancha)

El escudo decora la fachada de una antigua vivienda en la calle Abdón Atienza, esquina con don Juan. El hueco de la entrada consta de una portada de piedra con despiece de sillería almohadillada, con talla de estrellas en la parte central, que arranca de unas bases con figuras geométricas romboidales. El dintel se compone de fuerte dovelaje, en la clave y esquinas tenemos adornos geométricos compuestos de figuras estrelladas. Sobre este corre una cornisa en la que descansa un escudo. Por fotografías antiguas, del año 1968, vemos que el conjunto se conserva perfectamente, salvando las portadas con postigo troquelado que han sido sustituidas por una puerta moderna de dos hojas. 


Casa en la calle Abdón Atienza esquina con don Juan en el año 1968 con el escudo de los Atienza.

domingo, 14 de julio de 2024

CÓMO INTERPRETAR UN ESCUDO. EL ESCUDO QUE SE HALLA EN EL CLAUSTRO DE LA IGLESIA DE LA TRINIDAD

Cómo interpretar un escudo de Alcaraz


Hoy vamos a explicar las claves para entender un escudo. El ejemplo que tomamos es el que se encuentra en el claustro de la iglesia de la Trinidad, pero procede de una casa en la calle Cristo de Piedra, número 1, frente a la propia iglesia, aunque dudo que sea su original emplazamiento. 

Casa en la calle Cristo de Piedra en la que se observa el escudo cuartelado. En 1970 fue desmontado de su ubicación original. Fotografía Pedro Román a principios de siglo XX. AHPTO R-127-[3-02]. 



    ¿Por qué lo sospecho? Pues porque a principios del siglo XX Pedro Román, el fotógrafo natural de Alcaraz, pero avecindado en Toledo, fotografió una serie de fachadas y escudos, de las que, tras realizar la investigación para mi libro sobre Heráldica de Alcaraz, no pude establecer correlación entre los dueños y las figuras de los escudos, y, que, curiosamente, todas rodeaban la iglesia de la Trinidad. 
    El desmontaje y reubicación de escudos ha sido una labor frecuente en todos los pueblos y ciudades de España, quizá porque de estos sólo se destacaba su carácter ornamental y artístico, pero no histórico, no se entendía el blasón en su contexto social y familiar. Al perder el dato sobre su origen, se pierde su identidad y es muy difícil recuperar su historia, pero no imposible. 
    Por eso vamos a exponer qué es lo que sabemos de este escudo cuya penúltima localización la tenemos documentada gracias a Pedro Román en la calle Cristo de Piedra, 1, frente a la casa del curato de la iglesia de la Trinidad. En 1971, gracias a las fichas con fotografía de levantamiento del catastro de urbana (Archivo Histórico Provincial de Albacete) ya comprobamos como el escudo había desaparecido de la fachada, y desde entonces, se conserva en el claustro de la Trinidad. 
1971. Ficha de levantamiento de catastro de urbana, dónde ya podemos observar que el escudo había desaparecido. AHPAB

Estado actual de la fachada. Fotografía propia

   
    En el año 2022, con motivo de la exposición conmemorativa del Año Jubilar del VIII Centenario de la devoción a la Virgen de Cortes, la parroquia llevó a cabo una exposición de piezas artísticas, una de ellas fue el escudo. El poderlo contemplar de forma tan directa y cercana en el claustro de la citada iglesia me sugirió realizar un reportaje en el que pudiéramos contemplar el tamaño tan destacado que tienen estas piedras y explicar sus elementos.


ELEMENTOS DEL ESCUDO

Se trata de un escudo en piedra arenisca, muy desgastado, pero del que todavía se pueden apreciar sus figuras.

La pieza se partió en dos mitades como consecuencia del desmontaje o su manipulación. Uno de sus elementos externos también se halla separado del cuerpo central. Su conservación es mala. Necesita unir las piezas sueltas.

La forma del escudo es rectangular y apuntado en la boca, tanto en la parte superior como inferior.  Entendemos por boca del escudo el borde del mismo, lo que separa el campo de los adornos externos. Y el campo es la superficie interior donde se dibujan las piezas y figuras ((Cadenas, Atienza y otros, 1961: p. 115).

Lo podemos definir como un escudo cuartelado en cruz. Es decir, dividido en cuatro cuarteles o particiones. Los cuartelados en cruz sirven para representar los cuatro costados de una ascendencia, pues permite colocar las armas de los cuatro abuelos y abuelas del titular del escudo. Esta partición nació en la heráldica española bajo el reinado de Fernando III tras la unión de los reinos de Castilla y León. De esta forma se representaban en paridad ambos territorios (Vivar, p. 431).

No lleva timbre y los adornos externos se componen de cartela con cueros retorcidos, volutas y discos. Elementos que parecen del gusto barroco y que permiten datarlo a finales del siglo XVI o principios del XVII.


ESTUDIO DE LOS LINAJES REPRESENTADOS

Aunque, como hemos dicho, no conocemos la original ubicación del escudo, las figuras nos son conocidas por otros blasones de Alcaraz. El primer cuartel podemos decir que pertenece a los: 

Auñón

Apellido toponímico que al parecer procede de la villa homónima de la provincia de Guadalajara (Moreno, 1912, p. 17). Si bien, otros lo hacen originario de Cataluña, extendiéndose por Aragón, Valencia, Murcia y Alcaraz. A la rama troncal perteneció Sancho Fernández de Auñón y Cervellón, uno de los favorecidos en el gran repartimiento de propiedades, caballero que participó en sucesivas batallas y murió en 1323 (Mogrobejo, p 35).

Las armas se componen de un escudo de gules con un castillo donjonado de plata, mazonado de sable y aclarado de azul, sobre peñas de su color, y, un guerrero armado, fileteado de oro cogido en la mano izquierda a la aldaba de la puerta del castillo, y, en la derecha, la espada. Esta es la certificación que expidió el rey de armas Jerónimo de Villa en Madrid, el día 2 de junio de 1633 a petición de don Pedro Fernández de Auñón (Moreno, 1912, p. 17).



Primer cuartel del escudo donde se aprecia la descripción de las armas de los Auñón descritas arriba

El primero de los Auñón que ganó ejecutoria de hidalguía fue Gabriel de Auñón, natural de Alcaraz, quien tomó vecindad en las Peñas de San Pedro, con cuyo concejo litigó y obtuvo ejecutoria el 7 de junio de 1524, a ella se remiten sus descendientes cuando interponen otra demanda en 1634. 

En el santuario de Cortes tenemos otro escudo de los Auñón que proviene de una casa que existió en la calle Granada. Es un escudo barroco del siglo XVIII y que perteneció a la familia de Juan Gregorio de Auñón, casado con doña María Josefa de Montoya. La hija de estos, Isabel María Auñón Montoya se casó con don Jerónimo Blázquez Fernández de Córdoba, regidor en El Bonillo (Valero, 2021: p. 50). 




Escudo de los Auñón procedente de una casa que existió en la calle Granada. 


Muñoz

El segundo cuartel pertenece a los Muñoz. Se trata de un escudo cuartelado. 1º y 4º. Una cruz flordelisada y 2º y 3º vacíos, puesto que les corresponde el metal oro. La cruz de Calatrava tiene un origen legendario y fue añadida tras la batalla de las Navas de Tolosa en la que participó uno de sus miembros, Pascual Sánchez Muñoz, quizá como capitán. Como alférez participó su hermano Juan Muñoz, quien perdió la mano en el fragor de la batalla. Pese a ello, no soltó la bandera que la mantuvo con el muñón, mientras que con la derecha combatía con su espada hasta que llegó el socorro cristiano y no se perdió la bandera. El rey, enterado de su valor y ánimo, le hizo merced y le dio por armas la dicha bandera y la divisa de la cruz que en ella llevaba, que es una cruz de Calatrava colorada, y le hizo merced que el dicho capitán y mayorazgo de los muñoces y el alférez y sus descendientes llevaran por sus armas y dentro de su escudo la dicha bandera con la cruz de Calatrava.

El primer Muñoz llegado a la comarca (se asentó en Bogarra), frontera de tierra de moros, fue Juan Muñoz que se casó con Catalina Sánchez, natural de Teruel. Sus hijos fueron Antón Muñoz y Gonzalo Muñoz, alcaide que fue de la fortaleza de Socovos y alcalde de la hermandad por el Estado de los hidalgos de Alcaraz, según los testigos. Por parte de Gonzalo Muñoz, casado con María Díaz de Guevara, natural de Lorca, desciende Bartolomé Muñoz, caballero de hábito, casado con Catalina Sánchez Ballesteros, hija de Fernán Sánchez Ballesteros y de María Jiménez, hidalgos de Alcaraz, de los cuales descienden los Muñoz de Córdoba. Sus hijos fueron Alonso y Luis Muñoz de Córdoba, este último, regidor, quien junto a su hermano Pedro, debió interponer un pleito de hidalguía, del que se conserva en el Archivo de la Chancillería de Granada una Real Provisión dirigida al concejo de Caravaca en 1580 solicitando la probanza de Pedro Muñoz, El Viejo, vecino de Caravaca, con el fin de incorporarlo al pleito de hidalguía de los alcaraceños (Valero, 2021: pp. 98-107).

Armas de los Muñoz en el segundo cuartel

González de Vizcaya

El tercer cuartel podría pertenecer a los Vizcaya o González de Vizcaya, familia con capilla en la iglesia de La Trinidad, que se encontraba en el primer tramo de la nave del Evangelio y en ella se colocaron varias representaciones de sus armas, que son una curvada nave de tres palos con velas recogidas.(Sánchez, 2012, pp. 69-163). Estas armas todavía se contemplan en el interior de la iglesia, en el capitel de algunas columnas y en el claustro, donde tenemos una clave depositada en el suelo como resto de alguna reforma. 


Armas de los González de Vizcaya en el tercer cuartel



Restos de una clave en el claustro de la iglesia de la Trinidad con el escudo de los González de Vizcaya


Buedo

El escudo se define así: un árbol acamado de un cordero pasante. Bordura cargada con cuatro aspas y cuatro veneras. El ascendiente más remoto de los de Alcaraz fue Juan Cano de Buedo,  quien ganó en 1537 una  ejecutoria de hidalguía (expediente de la Chancillería de Granada 301-12-16). Según los testigos descendían de Villarrobledo, del castillo de Garci Muñoz y de Santa María del Campo. Otro de los Buedo que ganó un pleito contra Alcaraz fue Blas Cano de Buedo, con fecha 26 de abril de 1610, reconociéndole su hidalguía, y, por tanto la de sus descendientes por línea recta de varón. Este Blas Cano de Buedo, escribano público de Alcaraz, se había casado en el año 1589, en Lezuza, con doña Luisa Manuel, hija de Francisco Sánchez, los hijos del matrimonio añadieron el apellido de la madre, quizá por la evocación de los Sánchez Manuel de Alcaraz de ascendencia real, así Alonso Cano Manuel, será escribano público como el padre, pero ejercerá en Chinchilla desde 1618 a 1628. De él descienden los Cano Manuel de Chinchilla, un poderoso y prestigioso linaje que contará con escudo en aquella ciudad. En Alcaraz podemos destacar dentro de la familia a Hernán Cano de Buedo, Acacio de Buedo, marido de doña Oliva, y su hijo, el cura, don Pablo de Buedo (Valero, 2021: p. 35).

Cuarto cuartel con las armas de los Buedo. Un pino acamado de un cordero pasante. Bordura con cuatro aspas de san Andrés y cuatro veneras.

Esta figura (aunque la oveja o cordero mire en dirección contraria, representa el mismo linaje porque la bordura coincide con el escudo anterior: cuatro aspas y cuatro veneras) también la encontramos en el tercer cuartel de un escudo en la calle Padre Pareja y en un patio particular:

Pero la prueba definitiva es la que proporciona la ejecutoria de hidalguía de Juan Cano de Buedo, que se reproduce en dos localidades, Lezuza y Chinchilla, donde vivieron varios descendientes. 

Escudos de los Cano Manuel Buedo en Lezuza y en Chinchilla 

Ejecutoria de hidalguía de Juan Cano de Buedo. Tomada del libro de José Miguel Cutillas: Jumilla, repertorio heráldico.

 

El escudo de Alcaraz analizado quedaría así

Bibliografía:

CADENAS Y VICENT, V. de, et al (1961): Tratado de genealogía, heráldica y derecho nobiliario. Madrid: Hidalguía.

CUTILLAS DE MORA, J. M. (2002): Jumilla, repertorio heráldico. Murcia: Editora Regional.

MOGROBEJO, E., A., I. y G. de (2003): Diccionario hispanoamericano de heráldica, onomástica y genealogía. Bilbao: Editorial Mogrobejo-Zabala.

MORENO DE GUERRA Y ALONSO, J. M. (1912): Auñones de Morón. En Revista de Historia y Genealogía. Tomo I. http.//hemerotecadigital.bne.es/

SÁNCHEZ FERRER, J. (2012): Un memorial de finales del gótico. Arquitectura y relieves de la iglesia de la Trinidad de Alcaraz. Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses.

VALERO DE LA ROSA, E. (2021): Heráldica gentilicia de Alcaraz. Biografía urbana. Siglos XVI-XVII. Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses.

VIVAR DEL RIEGO, J. A.: Taller de heráldica. Cómo diseñar y describir un escudo. Recuperado de: https://www.academia.edu/31528433/TALLER_DE_HERÁLDICA._CÓMO_DISEÑAR_Y_DESCRIBIR_UN_ESCUDO?email_work_card=title [consulta 01/12/2019].

M