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jueves, 17 de septiembre de 2026

CASAS SEÑORIALES DE POZUELO (ALBACETE): LA CASA DE "LOS CORONELES" Y OTRAS ARQUITECTURAS DEL SIGLO XVIII

Siempre me llamó la atención esta casa-torre situada en el centro de Pozuelo. Se la conoce popularmente como «casa grande» o «casa de los coroneles». A pesar del deterioro de su fachada, todavía puede apreciarse la entidad de esta construcción, que ya aparece documentada en el Catastro de Ensenada de 1752.

Pero, ¿por qué la llaman de "los coroneles"?

La casa conocida como de "los coroneles" en Pozuelo. Fotografía hacia 1970. AHPAB. Fondo Bartolomé Beltrán


El nombre de "los coroneles" hace referencia a los militares de la familia propietaria. En el año 1878 la casa figura en un registro fiscal como propiedad de don Gerónimo Moreno, creemos que se trata de D. Jerónimo Moreno Bonilla López de Haro y Ortiz, nacido en 1831 en Chinchilla, senador por designación real en 1872, nieto de D. Gerónimo Moreno y Moreno Cortés de Frías Espinosa Fernandez de Córdova Ordóñez del Abat, caballero de la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, condecorado con la distinguida de mérito del segundo sitio de Zaragoza, mariscal de campo y comandante de armas que fue de Chinchilla. 

LA CASA EN EL CATASTRO DE ENSENADA

En el catastro de Ensenada, Pozuelo figuraba como una aldea dependiente de Peñas de San Pedro. En el libro de las casas del personal secular, elaborado en 1752, esta casa pertenecía a don Jerónimo de Robles, vecino de Chinchilla. La casa medía de frente 20 metros y de fondo 109, lo que nos da unas medidas de 2.180 m² aproximadamente, es decir, el doble de lo que mide hoy en día. Era la única casa de la plaza pública y contaba con corrales y patio. Tenía dos plantas (como hoy en día) y tenía tres cocinas, seis salas con sus alcobas, oratorio y otro cuarto para dormitorio, corredores por dentro, otros cinco cuartos abajo que sirven de “expensa” y demás oficinas para su servicio con otros dos cuartos pajares. La casa se destinaba a uso de los criados y labores y parte de ella estaba arrendada. La descripción no menciona expresamente la torre que conocemos por la fotografía histórica. Esto plantea una cuestión interesante sobre la configuración de la casa en 1752, que no podemos resolver únicamente a partir de esta fuente.
La torre y estructura principal (S. XVIII): mantiene la sobriedad señorial de la casa-torre tradicional (sillar, mampostería, huecos sobrios y cuerpo de palomar/mirador).

Las casas-torre y el mayorazgo de Pozuelo

Al observar la emblemática «casa grande» o «casa de los coroneles» en la plaza de Pozuelo, es imposible no reflexionar sobre la tipología de las casas-torre castellanas. Tal como señala el cronista oficial de Almagro, Arcadio Calvo Gómez, las casas fuertes nacieron en los siglos XV y XVI como pequeñas fortalezas defensivas ligadas a linajes influyentes. Pese a que los Reyes Católicos ordenaron el desmochado y demolición de muchas de ellas para reprimir las luchas nobiliarias, el modelo resurgió en los siglos XVII y XVIII con un carácter marcadamente urbano y representativo.

Si comparamos el modelo manchego analizado por Arcadio Calvo con nuestra casa de «los coroneles» en Pozuelo (registrada en el Catastro de Ensenada en 1752 como propiedad de don Jerónimo de Robles), el paralelismo es evidente:

  • El torreón como símbolo de prestigio: aunque la torre de Pozuelo no aparece explícitamente cuantificada en el Catastro de 1752, su presencia en la fotografía de c. 1970 cumple la misma función simétrica y ostentosa que las casas-torre de Almagro.

  • Dimensión y distribución de mayorazgo: con sus 20 metros de fachada originarios y más de 2.180 m², la vivienda albergaba oratorio, seis salas con alcobas, dependencias para el servicio y hasta tres cocinas, respondiendo al estándar de las grandes casas señoriales descrito en la historiografía regional.

  • Vinculación con las élites: su denominación popular evoca a don Jerónimo Moreno Bonilla (senador y nieto del mariscal de campo don Gerónimo Moreno), reafirmando cómo estas residencias siguieron ligadas a los estamentos militares y políticos más prominentes de la provincia hasta el siglo XIX.

    El patio interior, posiblemente reformado a finales del siglo XIX, presenta elementos de inspiración historicista y neoárabe, acordes con el gusto arquitectónico tan propio del romanticismo y del gusto burgués/aristocrático de la Restauración.

Don Jerónimo de Robles tenía más casas tanto en la población como en la aldea de El Mirón. Una de sus ellas, situada en la calle Mayor, fue destinada a mesón, hecho que ocurría normalmente cuando recaían en la misma persona varias herencias o propiedades con sus inmuebles. Solían ser grandes casas situadas en las calles mejor comunicadas con amplios corrales y caballerizas por lo que era fácil explotarlas como mesones.
Las rejas rematadas con ornamentación en forja superior (cruces, volutas y copetes cuadrangulares con motivos vegetales o geométricos), responden al lenguaje de la herrería castellana y manchega de los siglos XVII y XVIII.


El frontón y la portada: presenta un frontón triangular partido de trazo clasicista, rematado en sus vértices superiores por bolas o pirámides sobre peana y una tarjeta central. Esta ornamentación en piedra o yesería con molduras cuadradas es característica del siglo XVIII, en plena consonancia con la fecha de 1752 del Catastro de Ensenada en la que la casa ya figuraba construida a nombre de D. Jerónimo de Robles.

Vista actual de la casa

Otra casa permanece como testigo del esplendor del siglo XVIII y confirma que el lenguaje clasicista de Pozuelo no era exclusivo de la casa mayorazgo de la plaza (la de «los coroneles»), sino que existía un callejero con otras viviendas de entidad señorial.
Se halla en la calle Torca, n.º 9. En la ficha de implantación del catastro de urbana pertenecía al ayuntamiento, en ella se encontraba la centralita de teléfonos (como muestra la fotografía de 1970). Hoy acoge a la biblioteca municipal, siendo uno de los mejores ejemplos de recuperación de patrimonio civil del pueblo.

Portada de cantería del siglo XVIII (c. Torca, 9): muestra un labrado en meandros o grecas en relieve (almohadillado geométrico) sobre jambas y dintel, cornisa con modillones de voluta y portón original de madera con portillo y herrajes de época.

El callejero de Pozuelo en el Catastro de Ensenada y en el IGN


El callejero en 1752 (Catastro de Ensenada) es una pequeña fuente histórica en sí misma, porque los nombres permiten reconstruir parcialmente el paisaje urbano, que formaban estas calles: calle de lo hondo, del pozo de en medio, callejón que baja de la iglesia, calle mayor, calle de las toscas, callejón y placeta de la iglesia, calle que sale para el camino de Barrax, calle del hospital y camino viejo de cañadas, callejón sin salida, calle del Rojo, calle que sale del Rojo para el hospital, calle que sale para el carril viejo, plaza pública y del aldea. 
La calle de la Torca aparece en el plano de 1887 del Instituto Geográfico y Estadístico, es la que continua desde el callejón de la Iglesia. 

Mapa de Pozuelo de 1887. https://www.ign.es/web/ign/portal/inicio


Fuentes:
- Archivo Histórico Provincial de Albacete. Catastro de Ensenada.
- CALVO GÓMEZ Arcadio. Arte y Pensamiento.IªÉpoca.Nº2 Diciembre2011 pp.133/47
-CALVO GÓMEZ Arcadio. El palacio de los Villarreal en Almagro. Instituto de Estudios Manchegos (CSIC).Cuadernos de Estudios Manchegos,nº42 pp. 93/112.


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