Buscar este blog

domingo, 28 de julio de 2024

LA AVIACIÓN EN EL BALLESTERO. EL AERÓDROMO DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1936-1939)

La Guerra Civil española supuso para las potencias occidentales un caldo de cultivo donde experimentar nuevas tácticas y tecnologías de guerra más avanzadas, un ensayo para la II Guerra Mundial que comenzaría unos meses después de terminar la española.

Por ello y de forma sorpresiva, la aviación en Albacete que hasta ese momento había mostrado la cara más amable de la conquista del aire, se transformó en máquina de guerra.

La afición a la aviación en Albacete fue muy temprana. En el año 1922 el Ayuntamiento compró unos terrenos en La Torrecica para construcción de un aeródromo militar, utilizado por primera vez por dos aeroplanos que llegaron a la ciudad con motivo de la feria de 1923, el primer vuelo tuvo lugar el día 10 de febrero de 1924, creándose también una escuela de pilotos aviadores.  Al comenzar la guerra, en 1936, se estableció en la base de Albacete el Estado Mayor del Aire en el terreno conocido como Dehesa de Los Llanos, bajo la supervisión de la aviación soviética. En su aeródromo se ensamblaban los famosos aviones katiuskas, chatos… que salían hacia otros frentes, pues Albacete no era zona de operaciones[1].

El famoso "chato", su nombre era I-15 Polikarpov Tinker-Imagen De Imansola wikipedia


LAS REGIONES AÉREAS Y LOS AERÓDROMOS

En septiembre de 1936 se fusionaron la aviación naval y militar y se crearon las regiones aéreas, que fueron aumentando hasta llegar a siete en 1937, la séptima tuvo su sede en Albacete y comprendía zonas de Valencia, Cuenca y Ciudad Real. A su vez, esta se dividió en tres sectores, fue en el tercero donde se encuadró el aeródromo de El Ballestero.

Mapa de la legión Condor con la situación de los aeródromos de la República en 1939. En rojo, el de El Ballestero y Albacete. Archivo General Militar de Ávila


DE QUÉ CATEGORÍA FUE EL DE EL BALLESTERO

Los campos se clasificaban según las instalaciones y el uso, podían ser permanentes, semipermanentes, eventuales y de socorro. Pero no terminaban aquí, existían también una serie de campos falsos o de señuelo, en los que se colocaban maquetas para engañar al enemigo. Las instalaciones podían variar desde las que contaban con instalaciones mínimas con una simple caseta, hasta las que tenían cuerpo de guardia, dormitorios y estancias para las tropas, así como cocinas, comedores, cuartos de aseo, almacenes aljibes, refugios y polvorines para los campos definidos como permanentes. Al iniciarse su construcción todos se clasificaban como eventuales hasta que el Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas no ordenara su cambio, ejecutando las obras necesarias en el último caso. Lógicamente algunos cambiaron a lo largo de su corta existencia. 

El de El Ballestero fue catalogado como eventual por el ejército de Franco una vez terminada la guerra e inventariados todos los aeródromos republicanos. Esto significaba que contaba con una dotación de ocho hombres (Nota1). Las casetas que aún perduran demuestran que una de ellas, la de mejor construcción, contaba con habitaciones y aseos. Mientras que para el personal de aviación se destinó una vivienda incautada en la población a doña Juana Garví, sita en la calle del Reloj, n.º 62 (Nota 2). Según un informe realizado en abril de 1938 por el agente secreto, Lyon, y enviado a sus jefes del SIMP (Servicio de Inteligencia de la Policía Militar creado por Franco) en el aeródromo de este municipio «últimamente parece había unos veinte aparatos más unos cinco de escuela. En el mismo hay unos cobertizos de lona». Cerca del aeródromo de El Ballestero, a unos tres kilómetros de El Robledo en dirección a Viveros, siguiendo el informe del espía, se hallaba un campo de instrucción con elementos de la D.E.C.A. (Defensa Antiaérea Republicana) móvil de protección de los aeródromos y de la ciudad de Albacete, y, al pasar Viveros, otro aeródromo, este con hangares subterráneos y cuatro escuadrillas. El informe se acompaña de un plano de situación[3]Este aeródromo nunca existió nunca según nuestra investigación, como demostramos en el artículo sobre el de Alcaraz.

En la elección del lugar se valoraba que estuviera bien comunicado por carretera, cercano a un lugar habitado (entre 3 y 10 km.) y que existiera línea telefónica o telegráfica, entre otras. El campo de aterrizaje se preparaba nivelando y apisonando la tierra y retirando al paso las piedras[2].

Plano del Archivo Histórico del Ejército del Aire con la situación del aeródromo de El Ballestero

Detalle del campo de aviación con la pista y accesos


¿Por qué y cuándo se construyó? 

El aeródromo de El Ballestero no existía a finales de 1936, así se desprende de la sesión del 24 de octubre de 1936 del Comité del Frente Popular en la que se dio lectura a un telegrama del jefe de la base naval de Cartagena en la que recomendaba que se montase un servicio de vigilancia por los milicianos para avisar el paso de aviones facciosos en aquella dirección, dotándose con unos prismáticos, a ser posible, para poder apreciar con rapidez las características de los aviones que pudieran surcar el espacio aéreo. La orden se cumplió comprando los prismáticos. El teléfono, controlado por un encargado municipal, ya existía según un acta anterior por lo que se podía avisar rápidamente (Nota 3). Por lo tanto, creemos que se construyó a principios de 1937, en el paraje que se conoce desde entonces como “la Aviación”, talando previamente el sabinar que allí existía. 

Plano de 1938 con los aeródromos de El Ballestero, Viveros y el campo de instrucción próximo a El Robledo



DESCRIPCIÓN DEL CAMPO DE AVIACIÓN DE EL BALLESTERO

 Se hallaba en la carretera El Ballestero-El Robledo, a unos 3,5 km aproximadamente del primero. Según el croquis del Archivo Histórico del Ejército del Aire, el aeródromo medía 1200 m de longitud y 1400 m de anchura. En total, 168 hectáreas. Una fotografía aérea del vuelo cartográfico americano de 1945-1946 nos muestra la pista con una longitud de 1200 m y una anchura de 60 m aproximadamente, signo de que aún no se había sembrado su superficie, sin embargo, en vuelos sucesivos podemos apreciar como la pista se va borrando hasta su completa desaparición. La orientación dada a la pista era este-oeste para aprovechar los vientos más frecuentes en la zona.

Plano cartográfico del polígono 24, año 1944. Se observa la situación de los caminos, casas y otros elementos

 Al campo de aviación se accedía por dos caminos. En el primero, el más cercano a El Ballestero, se encontraban varios edificios, de los que permanecen dos casetas, una de ellas como residencia con dos habitaciones y aseos, y otra con ventanas en todas las paredes que parece de control de la pista.


Fotograma del vuelo americano de 1945-1946 en la que se observan los caminos, las casas y la pista de aterrizaje. Fototeca digital 

Según las hojas de características catastrales del año 1956, estas casetas medían 45 m² y 18 m².  Es en esta parte donde se halla el refugio. En origen los refugios se construían para el puesto de mando y resto del personal del aeródromo. Su construcción es en mina a base de hormigón y cemento.

El segundo camino, de «la Aviación» comunicaba la carretera con la pista, precedida de dos casas que medían 28 y 189 m². Este camino y las casas ya no existen. La distancia entre unas y otras se debía a operatividad, ya que las municiones y depósitos de combustible se almacenaban en edificios alejados de la pista[4].

Según una ficha realizada en mayo de 1939 y conservada en el Archivo Histórico del Ejército del Aire y del Espacio (sig. 11705), contó con cinco edificios, incluido el refugio, o túnel, situado al sur y a 1.500 metros de la pista, más tres edificios en el pueblo y otro más situado a 7 km. El refugio en superficie aún se conserva, tiene una profundidad de siete metros, dos respiraderos, tres tramos de escalera en recodo, las paredes son de ladrillo de caravista, techo abovedado y el pasillo cuenta con una anchura de un metro. 


Fotografía aérea del campo de aviación de El Ballestero en 1939. Archivo Histórico del Ejército del Aire y del Espacio

LA DOCUMENTACIÓN DEL ARCHIVO DEL EJÉRCITO DEL AIRE


El expediente de El Ballestero que se encuentra en el archivo del Ejército del Aire incluye un breve historial con datos de localización, planos y fotografías que se recopilaron en el año 1939 por el bando ganador. La primera hoja nos indica que está encuadrado en la tercera región aérea, que las obras permanentes incluyen un túnel al sur del campo a 1.500 m. y cinco edificios. En el pueblo contaban con otros tres habitables y uno a 7 km. del campo. Indica la latitud y longitud y la pista tenía unas medidas de 50 x 1.200 m. de este a oeste, el terreno era llano y encharcable. Las comunicaciones son las de la carretera de 300 m. a la de El Ballestero, a 4 km. de éste, y contaba con teléfono, línea propia construida por los “rojos” a Albacete (falta reparación). Se acompaña de un pequeño croquis en color. La hoja número 2 comienza por un encabezado del Estado Mayor, 2ª Sección de Información. A la derecha tenemos la identidad del grupo A.91, seguido del nombre de Robledo, apelativo que ellos le daban al campo. Esto se deduce de las respuestas del cuestionario bajo la referencia 8151. No tenemos las preguntas, pero algunas las podemos deducir. La altura del terreno, 1.010. Otra respuesta indica su situación, porque la respuesta es la siguiente: "al SE de El Ballestero y entre las carreteras a El Robledo y a la general de Albacete a Robledo. Por el S. y el E. hay un gran pinar". La forma del campo debe ser la siguiente pregunta porque la respuesta es "rectangular, N-S, 1.100 m. E-W 750 m." Tenía un pinar inmediato. Contaba con cobertizos de lona. Según la información de 2 de abril de 1938 (S.I.P.M. 29671) había últimamente veinte aparatos, más cinco de escuela, aunque según fuentes orales tan solo aterrizó una "pava" del ejército nacional una vez terminada la guerra.
El plano de situación está dibujado sobre la guía de carreteras Michelín9. Una pegatina en una hoja posterior precisa algunos datos y corrige otros, como los de la cuadrícula de situación, y la que indica que se halla a 1 km. al SE de El Ballestero y entre las carreteras a Robledo y a la general Albacete-Robledo. Al S. el terreno es de monte alto. Otra respuesta no sabemos a qué obedece: "Posiblemente 900 x 900". Se acompaña de una fotografía aérea del aeródromo. Por último, el sello de esta ficha, que tiene el número 8151, con fecha 10 de mayo de 1939.   

Las fotografía aéreas del expediente nos permiten ver la pista. Coinciden con las que nosotros hemos utilizado del vuelo americano de 1945-1946 y la hoja catastral del año 1944 que se encuentra en el Archivo Histórico Provincial.  

Ficha del aeródromo realizada el 10-mayo-1939. Archivo Histórico del Ejército del Aire y del Espacio


 FUENTES DOCUMENTALES:

Archivo Histórico Provincial de Albacete

- Nota 2. AHPAB, signatura 17092,9

Archivo Histórico del Ejército del Aire y del Espacio:

- Nota 1. Ejército del Aire, signatura A-2088

Propiedad particular

- Nota 3. libro de actas del Frente Popular 1936-1937

Las fotografías aéreas proceden del Instituto Geográfico Nacional, fototeca digital.

https://fototeca.cnig.es/fototeca/

 



 



[1] HENARES, D. (1983): Historia de la aviación en Albacete (1911-1982). Editorial: Instituto de Historia y Cultura Aeronáutica

[2] BARRAGÁN FERNÁNDEZ, B. (2021): Aeródromos de la Guerra Civil. Guía para conocer y recorrer los aeródromos de la guerra Civil en la provincia de Ciudad Real 1936-1939. Ediciones de la Universidad de CLM.

[3] CAMBRONERO CANO, M. (2017): Guerra Civl española. Aeródromos en las cercanías de El Robledo. En https://robledoayer.wordpress.com/2017/11/02/guerra-civil-espanola-aerodromos-en-las-cercanias-de-robledo/

[4] BARRAGÁN FERNÁNDEZ, B. SÁNCHEZ MARTÍN, C. J. (2008 ): La 5ª región aérea: los aeródromos y su participación en la Guerra Civil en Ciudad Real.  En: La guerra civil en Castilla-La Mancha, 70 años después: actas del Congreso Internacional / coord. por Francisco Alía Miranda, Ángel Ramón del Valle Calzado; Olga Mercedes Morales Encinas. Ediciones de la Universidad de CLM.

miércoles, 24 de julio de 2024

 

ESCUDOS EN TARAZONA DE LA MANCHA (ALBACETE)

Tarazona y su patrimonio artístico. El escudo de la familia Atienza

El escudo decora la fachada de una antigua vivienda en la calle Abdón Atienza, esquina con don Juan. El hueco de la entrada consta de una portada de piedra con despiece de sillería almohadillada, con talla de estrellas en la parte central, que arranca de unas bases con figuras geométricas romboidales. El dintel se compone de fuerte dovelaje, en la clave y esquinas tenemos adornos geométricos compuestos de figuras estrelladas. Sobre este corre una cornisa en la que descansa un escudo. Por fotografías antiguas, del año 1968, vemos que el conjunto se conserva perfectamente, salvando las portadas con postigo troquelado que han sido sustituidas por una puerta moderna de dos hojas. 


Casa en la calle Abdón Atienza esquina con don Juan en el año 1968 con el escudo de los Atienza. AHPAB

La portada es tan sencilla en su composición que nos es imposible datarla, no así el escudo, que es típicamente barroco, y que podemos fechar en el último tercio del siglo XVIII. Lo podemos describir con boca mixtilínea, adornado con todo tipo de rocallas, mascarón, yelmo empenachado de hidalgo, panoplia militar (cañones, lanzas…) Y es que el escudo fue colocado en 1785. El expediente de hidalguía de Martín de Atienza, que se conserva en el Archivo de la Real Chancillería de Granada nos da las claves para afirmarlo, porque fue en 1784 cuando obtuvo la ejecutoria de hidalguía en un pleito ganado contra el ayuntamiento de Tarazona, del que era regidor perpetuo y alcalde honorifico. La ejecutoria tiene fecha 30 de noviembre de 1784. Tras recibirla, encargó al cronista y rey de armas, don Ramón Zazo y Ortega, que le confeccionara la certificación y el escudo de armas que desde ese momento podría usar tanto él, como su esposa, doña Ana Aroca Pardo, sus hijos y descendientes: Juan, Miguel, Alfonsa María, Martín Antonio, José Pedro, Ángel Lucio e Ignacio Martín de Atienza y Aroca. Por ello, la presentó (con su escudo pintado en colores) ante el ayuntamiento, el 12 de marzo de 1785, los regidores y alférez la tomaron, besaron y pusieron sobre su cabeza, en un acto simbólico de obediencia y acatamiento a la justicia emanada del rey.

Desde ese momento, oficialmente, Martín de Atienza y su familia, serían tenidos por hidalgos notorios de sangre y solar conocido y se le guardarían todas las mercedes, exenciones y preeminencias como a los demás hidalgos de Tarazona. En el expediente se describe el escudo que el cronista le confecciona atendiendo a las hazañas (reales o inventadas) de sus antepasados, y que podrán usar en sus sellos, anillos, reposteros, plata labrada, casas, portadas, coches, sepulcros, sepulturas...

Descripción del escudo

A continuación se describe cómo será el escudo con sus figuras y colores, estos ya no los vemos, pero en origen los tuvo porque los escudos se pintaban, de hecho, el color es lo único que a veces permite distinguir un linaje de otro, puesto que las figuras se repiten. En este punto comprobamos que coincide con el que decora la fachada. Comienza por el yelmo, que debe ser de acero bruñido, la cabeza puesta de perfil mirando al lado derecho (en heráldica el lado derecho es el que nosotros vemos, si miramos de frente, a nuestra izquierda, pues el escudo se interpreta como si fuéramos el caballero que lo lleva en su pecho. La cabeza girada a la derecha era señal de legitimidad. Esta estaría guarnecida de buruletes (rollo de tela retorcida que se coloca en la parte superior del yelmo) y lambrequines y vestida de plumas con sus varios colores. Con respecto a los colores que compondrán el escudo, les atribuye características y virtudes valiosas, por ejemplo, del color plata, dice que simboliza humanidad, pureza, templanza y verdad y de las calidades mundanas, limpieza de linaje y vencimiento sin sangre enemigas. El color azul denota de las virtudes, justicia y templanza y de las calidades mundanas la inocencia, piedad, dulzura y felicidad, perseverancia, recompensa y lealtad. El color verde acredita la honra y respeto con que han servido a sus soberanos los descendientes de la ilustre familia de que se trata.

Escudo de los Atienza en el Diccionario de Heráldica de Endika Mogrobejo


El escudo se dividirá en tres cuarteles, en el primero tendrá en campo azul dos bandas de plata. Las bandas se traen en armería por acción de guerra y por ser divisa de la caballería de la banda que instituyó en Burgos el rey don Alfonso el año de 1332. En el segundo, en campo verde, un castillo de plata. El castillo es el edificio que excede en su prestancia a todos los demás, sirve de recreo y admiración a la vista y simboliza la grandeza, magnitud y elevación para defender a los amigos y aliados como para contener a los enemigos y perturbadores de la paz y es la insignia de las más esclarecidas y antiguas casas solariegas. En el último y tercer cuartel tenemos un aspa grande doro en campo bleu (azul). El aspa hace referencia a la batalla de Baeza ganada a los moros el día de San Andrés, 30 de noviembre, de 1227. La llevaron todos los caballeros que participaron en ella. El escudo lleva una orla de oro sin figura alguna.

Escudo de los Atienza, de estilo barroco, dividido en tres cuarteles, en el primero dos bandas, en el segundo, un castillo sobre rocas y en el tercero el aspa de San Andrés. Como adornos externos vemos el yelmo, los lambrequines, rocalla, mascarón y panoplia militar en alusión a los méritos militares de los antepasados.

1-   

Historia del linaje de los Atienza

Con respecto a los ascendientes, el cronista comienza con el capitán don Juan de Atienza, quien, por sus grandes servicios de nobleza y autoridad mereció del emperador Carlos V las mayores satisfacciones. El origen de los Atienza lo remonta a tiempo de los godos, y esto es una connotación del más alto honor, pues remite en el ideario colectivo a la dominación árabe de la península, y por tanto, estamos pensando en familias que se refugiaron en el norte de España, en las montañas de León, siendo también de los primeros cristianos que comenzaron la Reconquista, por tanto, su pureza de sangre estaba fuera de toda sospecha.

La familia de Martín de Atienza dice que está radicada en Tarazona desde tiempos inmemoriales, proviene de don Martín de Atienza, como hijo legítimo de don Juan de Atienza y de doña Agustina Montero, nieto de don Juan de Atienza y de doña Catalina García, por la materna de don José Montero y de doña Catalina Pardo, vecinos de la villa. Como vemos se remonta a dos generaciones, lo que se entendía por “memoria de hombres”, necesaria para que nunca fueran tachados de

“hidalgos de gotera”. Este era un calificativo despectivo para los que no podían remontarse a más de una generación y sólo eran considerados como hidalgos en su pueblo (de ahí la gotera, como metáfora de los tejados del pueblo). Todos los Atienza habían gozado de empleos honoríficos y fueron reputados como una de las familias más importantes de Tarazona, que se han ejercitado en los ramos de labor y comercio por medio de sirvientes (muy importante evitar los oficios viles, los manuales, el hidalgo debía vivir de sus rentas) y al presente decían estar en posesión de cuatro pares de mulas en labor de tierras propias empleando de continuo otros sirvientes en el comercio, surtiendo a las fábricas de Alcoy, Cabeza del Buey, Esparraguera y otras de añil y grana fina con utilidad notoria del Real Erario. Además, varios parientes estaban considerados como nobles en Jorquera y el lugar de la Toz.

domingo, 14 de julio de 2024

CÓMO INTERPRETAR UN ESCUDO. EL ESCUDO QUE SE HALLA EN EL CLAUSTRO DE LA IGLESIA DE LA TRINIDAD

Cómo interpretar un escudo de Alcaraz


Hoy vamos a explicar las claves para entender un escudo. El ejemplo que tomamos es el que se encuentra en el claustro de la iglesia de la Trinidad, pero procede de una casa en la calle Cristo de Piedra, número 1, frente a la propia iglesia, aunque dudo que sea su original emplazamiento. 

Casa en la calle Cristo de Piedra en la que se observa el escudo cuartelado. En 1970 fue desmontado de su ubicación original. Fotografía Pedro Román a principios de siglo XX. AHPTO R-127-[3-02]. 



    ¿Por qué lo sospecho? Pues porque a principios del siglo XX Pedro Román, el fotógrafo natural de Alcaraz, pero avecindado en Toledo, fotografió una serie de fachadas y escudos, de las que, tras realizar la investigación para mi libro sobre Heráldica de Alcaraz, no pude establecer correlación entre los dueños y las figuras de los escudos, y, que, curiosamente, todas rodeaban la iglesia de la Trinidad. 
    El desmontaje y reubicación de escudos ha sido una labor frecuente en todos los pueblos y ciudades de España, quizá porque de estos sólo se destacaba su carácter ornamental y artístico, pero no histórico, no se entendía el blasón en su contexto social y familiar. Al perder el dato sobre su origen, se pierde su identidad y es muy difícil recuperar su historia, pero no imposible. 
    Por eso vamos a exponer qué es lo que sabemos de este escudo cuya penúltima localización la tenemos documentada gracias a Pedro Román en la calle Cristo de Piedra, 1, frente a la casa del curato de la iglesia de la Trinidad. En 1971, gracias a las fichas con fotografía de levantamiento del catastro de urbana (Archivo Histórico Provincial de Albacete) ya comprobamos como el escudo había desaparecido de la fachada, y desde entonces, se conserva en el claustro de la Trinidad. 
1971. Ficha de levantamiento de catastro de urbana, dónde ya podemos observar que el escudo había desaparecido. AHPAB

Estado actual de la fachada. Fotografía propia

   
    En el año 2022, con motivo de la exposición conmemorativa del Año Jubilar del VIII Centenario de la devoción a la Virgen de Cortes, la parroquia llevó a cabo una exposición de piezas artísticas, una de ellas fue el escudo. El poderlo contemplar de forma tan directa y cercana en el claustro de la citada iglesia me sugirió realizar un reportaje en el que pudiéramos contemplar el tamaño tan destacado que tienen estas piedras y explicar sus elementos.


ELEMENTOS DEL ESCUDO

Se trata de un escudo en piedra arenisca, muy desgastado, pero del que todavía se pueden apreciar sus figuras.

La pieza se partió en dos mitades como consecuencia del desmontaje o su manipulación. Uno de sus elementos externos también se halla separado del cuerpo central. Su conservación es mala. Necesita unir las piezas sueltas.

La forma del escudo es rectangular y apuntado en la boca, tanto en la parte superior como inferior.  Entendemos por boca del escudo el borde del mismo, lo que separa el campo de los adornos externos. Y el campo es la superficie interior donde se dibujan las piezas y figuras ((Cadenas, Atienza y otros, 1961: p. 115).

Lo podemos definir como un escudo cuartelado en cruz. Es decir, dividido en cuatro cuarteles o particiones. Los cuartelados en cruz sirven para representar los cuatro costados de una ascendencia, pues permite colocar las armas de los cuatro abuelos y abuelas del titular del escudo. Esta partición nació en la heráldica española bajo el reinado de Fernando III tras la unión de los reinos de Castilla y León. De esta forma se representaban en paridad ambos territorios (Vivar, p. 431).

No lleva timbre y los adornos externos se componen de cartela con cueros retorcidos, volutas y discos. Elementos que parecen del gusto barroco y que permiten datarlo a finales del siglo XVI o principios del XVII.


ESTUDIO DE LOS LINAJES REPRESENTADOS

Aunque, como hemos dicho, no conocemos la original ubicación del escudo, las figuras nos son conocidas por otros blasones de Alcaraz. El primer cuartel podemos decir que pertenece a los: 

Auñón

Apellido toponímico que al parecer procede de la villa homónima de la provincia de Guadalajara (Moreno, 1912, p. 17). Si bien, otros lo hacen originario de Cataluña, extendiéndose por Aragón, Valencia, Murcia y Alcaraz. A la rama troncal perteneció Sancho Fernández de Auñón y Cervellón, uno de los favorecidos en el gran repartimiento de propiedades, caballero que participó en sucesivas batallas y murió en 1323 (Mogrobejo, p 35).

Las armas se componen de un escudo de gules con un castillo donjonado de plata, mazonado de sable y aclarado de azul, sobre peñas de su color, y, un guerrero armado, fileteado de oro cogido en la mano izquierda a la aldaba de la puerta del castillo, y, en la derecha, la espada. Esta es la certificación que expidió el rey de armas Jerónimo de Villa en Madrid, el día 2 de junio de 1633 a petición de don Pedro Fernández de Auñón (Moreno, 1912, p. 17).



Primer cuartel del escudo donde se aprecia la descripción de las armas de los Auñón descritas arriba

El primero de los Auñón que ganó ejecutoria de hidalguía fue Gabriel de Auñón, natural de Alcaraz, quien tomó vecindad en las Peñas de San Pedro, con cuyo concejo litigó y obtuvo ejecutoria el 7 de junio de 1524, a ella se remiten sus descendientes cuando interponen otra demanda en 1634. 

En el santuario de Cortes tenemos otro escudo de los Auñón que proviene de una casa que existió en la calle Granada. Es un escudo barroco del siglo XVIII y que perteneció a la familia de Juan Gregorio de Auñón, casado con doña María Josefa de Montoya. La hija de estos, Isabel María Auñón Montoya se casó con don Jerónimo Blázquez Fernández de Córdoba, regidor en El Bonillo (Valero, 2021: p. 50). 




Escudo de los Auñón procedente de una casa que existió en la calle Granada. 


Muñoz

El segundo cuartel pertenece a los Muñoz. Se trata de un escudo cuartelado. 1º y 4º. Una cruz flordelisada y 2º y 3º vacíos, puesto que les corresponde el metal oro. La cruz de Calatrava tiene un origen legendario y fue añadida tras la batalla de las Navas de Tolosa en la que participó uno de sus miembros, Pascual Sánchez Muñoz, quizá como capitán. Como alférez participó su hermano Juan Muñoz, quien perdió la mano en el fragor de la batalla. Pese a ello, no soltó la bandera que la mantuvo con el muñón, mientras que con la derecha combatía con su espada hasta que llegó el socorro cristiano y no se perdió la bandera. El rey, enterado de su valor y ánimo, le hizo merced y le dio por armas la dicha bandera y la divisa de la cruz que en ella llevaba, que es una cruz de Calatrava colorada, y le hizo merced que el dicho capitán y mayorazgo de los muñoces y el alférez y sus descendientes llevaran por sus armas y dentro de su escudo la dicha bandera con la cruz de Calatrava.

El primer Muñoz llegado a la comarca (se asentó en Bogarra), frontera de tierra de moros, fue Juan Muñoz que se casó con Catalina Sánchez, natural de Teruel. Sus hijos fueron Antón Muñoz y Gonzalo Muñoz, alcaide que fue de la fortaleza de Socovos y alcalde de la hermandad por el Estado de los hidalgos de Alcaraz, según los testigos. Por parte de Gonzalo Muñoz, casado con María Díaz de Guevara, natural de Lorca, desciende Bartolomé Muñoz, caballero de hábito, casado con Catalina Sánchez Ballesteros, hija de Fernán Sánchez Ballesteros y de María Jiménez, hidalgos de Alcaraz, de los cuales descienden los Muñoz de Córdoba. Sus hijos fueron Alonso y Luis Muñoz de Córdoba, este último, regidor, quien junto a su hermano Pedro, debió interponer un pleito de hidalguía, del que se conserva en el Archivo de la Chancillería de Granada una Real Provisión dirigida al concejo de Caravaca en 1580 solicitando la probanza de Pedro Muñoz, El Viejo, vecino de Caravaca, con el fin de incorporarlo al pleito de hidalguía de los alcaraceños (Valero, 2021: pp. 98-107).

Armas de los Muñoz en el segundo cuartel

González de Vizcaya

El tercer cuartel podría pertenecer a los Vizcaya o González de Vizcaya, familia con capilla en la iglesia de La Trinidad, que se encontraba en el primer tramo de la nave del Evangelio y en ella se colocaron varias representaciones de sus armas, que son una curvada nave de tres palos con velas recogidas.(Sánchez, 2012, pp. 69-163). Estas armas todavía se contemplan en el interior de la iglesia, en el capitel de algunas columnas y en el claustro, donde tenemos una clave depositada en el suelo como resto de alguna reforma. 


Armas de los González de Vizcaya en el tercer cuartel



Restos de una clave en el claustro de la iglesia de la Trinidad con el escudo de los González de Vizcaya


Buedo

El escudo se define así: un árbol acamado de un cordero pasante. Bordura cargada con cuatro aspas y cuatro veneras. El ascendiente más remoto de los de Alcaraz fue Juan Cano de Buedo,  quien ganó en 1537 una  ejecutoria de hidalguía (expediente de la Chancillería de Granada 301-12-16). Según los testigos descendían de Villarrobledo, del castillo de Garci Muñoz y de Santa María del Campo. Otro de los Buedo que ganó un pleito contra Alcaraz fue Blas Cano de Buedo, con fecha 26 de abril de 1610, reconociéndole su hidalguía, y, por tanto la de sus descendientes por línea recta de varón. Este Blas Cano de Buedo, escribano público de Alcaraz, se había casado en el año 1589, en Lezuza, con doña Luisa Manuel, hija de Francisco Sánchez, los hijos del matrimonio añadieron el apellido de la madre, quizá por la evocación de los Sánchez Manuel de Alcaraz de ascendencia real, así Alonso Cano Manuel, será escribano público como el padre, pero ejercerá en Chinchilla desde 1618 a 1628. De él descienden los Cano Manuel de Chinchilla, un poderoso y prestigioso linaje que contará con escudo en aquella ciudad. En Alcaraz podemos destacar dentro de la familia a Hernán Cano de Buedo, Acacio de Buedo, marido de doña Oliva, y su hijo, el cura, don Pablo de Buedo (Valero, 2021: p. 35).

Cuarto cuartel con las armas de los Buedo. Un pino acamado de un cordero pasante. Bordura con cuatro aspas de san Andrés y cuatro veneras.

Esta figura (aunque la oveja o cordero mire en dirección contraria, representa el mismo linaje porque la bordura coincide con el escudo anterior: cuatro aspas y cuatro veneras) también la encontramos en el tercer cuartel de un escudo en la calle Padre Pareja y en un patio particular:

Pero la prueba definitiva es la que proporciona la ejecutoria de hidalguía de Juan Cano de Buedo, que se reproduce en dos localidades, Lezuza y Chinchilla, donde vivieron varios descendientes. 

Escudos de los Cano Manuel Buedo en Lezuza y en Chinchilla 

Ejecutoria de hidalguía de Juan Cano de Buedo. Tomada del libro de José Miguel Cutillas: Jumilla, repertorio heráldico.

 

El escudo de Alcaraz analizado quedaría así

Bibliografía:

CADENAS Y VICENT, V. de, et al (1961): Tratado de genealogía, heráldica y derecho nobiliario. Madrid: Hidalguía.

CUTILLAS DE MORA, J. M. (2002): Jumilla, repertorio heráldico. Murcia: Editora Regional.

MOGROBEJO, E., A., I. y G. de (2003): Diccionario hispanoamericano de heráldica, onomástica y genealogía. Bilbao: Editorial Mogrobejo-Zabala.

MORENO DE GUERRA Y ALONSO, J. M. (1912): Auñones de Morón. En Revista de Historia y Genealogía. Tomo I. http.//hemerotecadigital.bne.es/

SÁNCHEZ FERRER, J. (2012): Un memorial de finales del gótico. Arquitectura y relieves de la iglesia de la Trinidad de Alcaraz. Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses.

VALERO DE LA ROSA, E. (2021): Heráldica gentilicia de Alcaraz. Biografía urbana. Siglos XVI-XVII. Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses.

VIVAR DEL RIEGO, J. A.: Taller de heráldica. Cómo diseñar y describir un escudo. Recuperado de: https://www.academia.edu/31528433/TALLER_DE_HERÁLDICA._CÓMO_DISEÑAR_Y_DESCRIBIR_UN_ESCUDO?email_work_card=title [consulta 01/12/2019].

M