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sábado, 13 de diciembre de 2025

 

HIDALGOS Y ESCUDOS DE LA MANCHUELA: TARAZONA, VILLALGORDO, MAHORA…

Hablábamos la semana pasada de los Araque de Tarazona de la Mancha y mencionabamos a doña Ginesa Urrea y Araque, con ella enlazamos con otro linaje importante: el de los Urrea, extendido por toda La Manchuela.

1786. Relaciones topográficas de Tomás López. En el centro de la imagen Tarazona y a su alrededor los pueblos que integran La Manchuela


Y aquí entroncamos con el poseedor de la ejecutoria de hidalguía fechada el 14 de diciembre de 1769, bajo el reinado de Carlos III, de la que vamos a hablar[1]. El documento está encuadernado en tapas rígidas y se conserva muy bien, tiene 40 páginas, es un manuscrito iluminado sobre pergamino vitela, escrito en letra humanística en tinta negra y enmarcado el texto por líneas rojas y adornos azules en las esquinas.

Ejecutoria de hidalguía de don Pedro Ballesteros Urrea y doña Teresa Fermosel. En la imagen el escudo de los Ballesteros Urrea. 1769


Perteneció a los cónyuges don Pedro José Ballesteros de Urrea, natural de Tarazona, nacido el 26 de junio de 1743, casado con Teresa Fermosel y Diaz, natural de Cadalso (Cáceres). Él era hijo de don Pedro Ballesteros Cuartero o González, de las dos formas se le denomina (nacido en 1698) y de doña Isabel de Urrea, hija de don Alonso Urrea y de doña María Mondéjar, vecinos de Tarazona de la Mancha, casados en esta localidad el día 10 de enero de 1729. Nieto de don Juan Ballesteros y de doña María González Cantos, vecinos de Villalgordo del Júcar[2].

Según la ejecutoria, don Pedro José, era hidalgo notorio, licenciado en Derecho, abogado de los Reales Consejos y del Ilustre Colegio de Madrid, regidor perpetuo, acrecentado y fiscal perpetuo de la villa de Tarazona, en la provincia de La Mancha.

Nos centraremos en el escudo de don Pedro. En la primera página vemos un escudo partido con las armas de los Ballesteros y los Urrea. Se timbra con yelmo de hidalgo y aparece rodeado de lambrequines y rocalla. En la parte superior aparece el sello real de Carlos III, y en la inferior, una cartela contiene el nombre del cronista o rey de armas que la hizo, don Pascual de la Rúa Ruiz de Naveda.

La primera partición, la de los Ballesteros, se divide en dos, en primer lugar, según describe la ejecutoria tenemos “sobre campo de sangre una ballesta de oro armada con su saeta, el hierro de plata, segundo de oro, una montañuela, y sobre ella una torre panta de dos homenajes, uno sobre otro con sus almenas y de la puerta de dicha torre baja por la montaña un camino y a cada lado de la torre un león rampante gules”.

En esta página la ejecutoria trata de los Urrea. Escrito sobre pergamino vitela con texto en tinta negra y adornos en rojo y azul que lo enmarcan. 


Con respecto al segundo cuartel, el de los Urrea, dice el cronista que estos provienen del lugar de Urrea, que pudo ser la de Híjar o la de Jalón, y lo describe como bandado de seis piezas de azul y plata.

Los escudos de la familia Urrea se hallan principalmente en Mahora, donde hemos visto tres casas con estos blasones. Todos responden a la ejecutoria de hidalguía de Francisco Urrea y Peralta, vecino de Mahora, realizada en el año 1799[3].

Ejecutoria de hidalguía del vecino de Mahora, don Francisco Urrea y Peralta, año 1799. Imagen tomada de la publicación de la revista Alqipir mencionada en notas.


Se trata de un escudo cuartelado. En el primer cuartel, tenemos las armas de Los Urrea, que ya conocemos, seis bandas, tres azules y tres de plata, timbrado con la hierba siempre viva y sobre ella el águila imperial negra de dos cabezas coronadas de oro. En el segundo cuartel, las armas de los Portero, que son, en campo verde con una torre de plata, puertas y ventanas rojas a su puerta el referido león de oro atado con la cadena de ocho eslabones. El tercero es de los Oñate: un águila negra abatida sobre un ciervo que está sobre un trigo verde, cercado con una orla roja con ocho estrellas de oro. El cuarto contiene las armas de los Vargas, que son en campo de plata con cinco ondas azules.

Manto bordado de la Virgen de Los Llanos (Albacete) donado por doña Purificación Urrea y Pérez de Ontiveros en 1961 con los escudos de ambos apellidos.


El escudo de los Urrea lo vemos también en Albacete sobre un manto de paseo de la Virgen de Los Llanos, que le regaló doña Purificación Urrea y Pérez de Ontiveros a la patrona de Albacete en 1961.

A continuación mostramos los escudos de varias casas de Mahora con el blasón de Urrea.



 



[2] Todas las partidas están extraídas de Familysearch.org.

[3] Peñalver Aroca, Francisco M. y López Corbalán Víctor J.: Ejecutoria de hidalguía de las familias: Urrea, Oñate, Portero y Bargas. En revista Alqipir, 1998-99. Ayuntamiento de Cehegín.





domingo, 7 de diciembre de 2025

 

EL ESCUDO DE LOS ARAQUE EN TARAZONA DE LA MANCHA (ALBACETE)

Una de las casas más antiguas de Tarazona de la Mancha es la conocida como El Portalón. Se le adivina un pasado grandioso, casi palaciego. Podríamos pensar que el nombre obedece a su magnífica fachada con portada adintelada y molduras de orejetas que recorren el vano de la puerta, pero más bien el nombre se debe a que lo único que queda de su interior es el portal de entrada convertido en patio vecinal, una cámara y un pajar[1].

El Portalón (Tarazona de la Mancha) con el gran escudo sobre la cornisa perteneciente a los Araque


Lo primero que nos llama la atención es el gran escudo ovalado, soportado por leones, que descansa sobre la cornisa. Portada y escudo se pueden datar a principios del siglo XVIII. En aquella época la calle se llamaba de las Peñicas, hoy Virgen del Pilar, y la casa pertenecía, según el catastro de la Ensenada, año 1753, a doña Ginesa de Urrea y Araque, viuda del licenciado don Pedro Antonio Patiño Ximénez de Cisneros, natural de La Roda, abogado de los Reales Consejos[2]. En aquel momento el edificio se componía de un solo piso y medía 45 por 40 varas, lo que equivale a 37,8 por 33,6 m., en total, 1.270 m². Con el paso del tiempo el inmueble se dividió y hoy pertenece a varios propietarios.



¿A qué familia perteneció el escudo?

El escudo perteneció a una familia cuyo tronco radicaba en Castillo de Garcimuñoz: los Araque, un linaje, procedente de Álava (otras fuentes dicen que de Navarra), que fundó una nueva casa solar en aquella villa, extendiéndose desde allí a gran parte de los pueblos de la comarca: Belmonte, Honrubia, Pozo Amargo, San Clemente, La Hinojosa, Cervera, Pedroñeras... En casi todas las poblaciones donde se avecindaban interponían un pleito para que les reconocieran sus derechos y privilegios como hidalgos que eran, sobre todo, el de no pagar impuestos.



Un expediente del Archivo Histórico de la Nobleza nos proporciona toda la información sobre los Araque manchegos. Se trata de un pleito que interpuso Juan de Araque junto a sus hijas, Magdalena y Casilda, contra la aldea de Montalbanejo (Alarcón) en el año 1598 y que terminó en 1618. Ese documento incorpora una lámina iluminada con el escudo de armas de la familia[3].

Expediente de hidalguía de don Juan de Araque y sus hijas. Año 1618. AHNO, Griegos, 44, 2


 El antepasado al que se remite el expediente es Hernando de Araque, su bisabuelo, tronco del que descienden todos los Araque de la comarca. Este se había casado por primera vez con Violante de Montoya, vecina de Vara de Rey, con quien había tenido a los dos hijos primeros, Hernando de Montoya y Alonso de Araque, y, en segundas nupcias con Leonor de Melgarejo, con quien tuvo a Juan y Francisco. Juan se había casado con doña Francisca Muñoz de Ortega, vecina de San Clemente, matrimonio del que nacieron Magdalena y Casilda[4]. 

Casa principal del linaje que surge en Castillo de Garcimuñoz, descrita en el expediente. Siglo XVI


Los testigos dicen que tenían en Castillo de Garcimuñoz una casa muy bien tratada, colgada con paños de corte y reposteros de sus armas, servida con criados y esclavos, buenos caballos y escudos. La casa en la que vivían era muy principal y de las mejores de la villa porque tenía una portada de piedra con las armas de los Araque, precedida de una placeta con una cerca de almenas que mostraba ser casa de un hombre principal.



El escudo que nos proporciona una fotografía (tomada del blog https://elarteencuenca.es/blog/varios/castillo-de-garcimunoz-fachadas-escudos-y-fuentes) nos muestra un escudo redondo cuartelado, idéntico al de Tarazona, salvo en el número de flores de lis del primer cuartel, que en el de Castillo son cuatro y en el de Tarazona son cinco, tal y como recogen los armoriales de heráldica. Ese primer escudo es el que aparece en el expediente de hidalguía de Juan de Araque, aunque las figuras presentan una colocación invertida, como si las mirásemos en un espejo. Pensamos que sería una licencia del pintor, sin más. Esto demuestra que la familia tenía por armas las de los que habían creado la casa solar en Castillo de Garcimuñoz y son las que repiten posteriormente en cualquier lugar donde se asentaron, como lo demuestran también las de Valtenebroso (La Roda), del siglo XVIII, pertenecientes a Diego Valdés y Araque.  

Escudo del siglo XVIII de don Diego Valdés y Araque en Valtenebroso (La Roda). En el recuadro rojo, las armas de los Araque, idénticas a la ejecutoria de Hidalguía de don Juan de Araque (1618). Foto tomada de Ignacio de la Rosa, blog: Historia del corregimiento de San Clemente


El escudo de Tarazona se puede definir así. Cuartelado, primer cuartel, cinco flores de lis en aspa. Segundo una cruz flordelisada que pudiera hacer referencia a los Melgarejo, tercero, seis panelas. El cuarto, dos mazas en aspa. Orlado con las cruces de San Andrés. Se timbra con casco de hidalgo con lambrequines y está soportado por dos leones.

Escudo de los Araque de Tarazona. Fotografía de Felipe Castillo con dibujo de las armas resaltadas en negro


LOS ARAQUE DE TARAZONA DE LA MANCHA

Aunque la familia, dadas sus posesiones, parece que prefirió vivir en Castillo de Garcimuñoz y San Clemente, también lo hicieron en los pueblos comarcanos, por ello hemos encontrado un expediente de Juan Araque Montoya, natural de Tarazona, que estudió en la Universidad de Alcalá de Henares en 1681. Con ese mismo nombre hemos encontrado a un cura titular de la iglesia del municipio. A través de los libros parroquiales de bautismo de Tarazona hemos visto que era tío de doña Ginesa Urrea y Araque (o Ginesa de Ruipérez y Araque, de ambas formas se denomina), nacida en 1687, y casada en 1708 con don Pedro Antonio Patiño y Cisneros (o Ximénez de Cisneros), nacido en 1682, en La Roda, abogado de los Reales Consejos, a quienes bautizó varios hijos, uno de ellos Alonso Antonio, en 1709, y otra, María, en 1712[5]. En 1753 según declara doña Ginesa en el catastro de Ensenada vivían dos hijos, Pedro, regidor y alférez mayor de Tarazona, de 29 años y Francisca, de 24.



 



[1] Este trabajo parte del interés de Felipe Castillo por recuperar la historia de la casa, su ayuda ha sido fundamental para elaborar este artículo. Al igual que debo agradecer a Ignacio de la Rosa, autor del blog Historia del corregimiento de San Clemente, por los datos que aporta sobre el escudo de los Araque. Por último, a J.L. Rodríguez Zapata, quien nos ha autorizado a publicar las fotografías de su blog El arte en Cuenca sobre la casa y escudo del mismo linaje.

[2] AHPAB. Catastro de Ensenada, signatura 3.234. La genealogía también se encuentra en el expediente de Pedro Patiño Clemente, año 1758. AHN//UNIVERSIDADES,669,Exp.27

[3] AHNO. Signatura Griego, caja 44, documento 2.

[4] Hemos contrastado la información genealógica con otros expedientes de la misma familia como el de Alonso Araque, vecino de Belmonte, en 1566, digitalizada en: https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3Q9M-CS2Z-87N5-D?cat=565576&i=1677&lang=es. El de  Fernando de Araque y Salto, caballero de la Orden de Santiago en 1673. Digitalizado en https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3Q9M-CS2D-YSVZ-C?cat=630488&i=1697&lang=es. La biblioteca de la Real Academia de la Historia que ofrece una genealogía de la familia Araque, consultable online.

[5] Todos los registros parroquiales están tomados de: familysearch.org. Entre los antepasados podemos citar a Ginesa de Urrea Araque era hija de Alonso de Araque (nacido en 1662), hijo de Gil Sánchez Piqueras y Ginesa de Ruipérez (1620-1676) y de María de Araque, casados en 1645 en Tarazona.

miércoles, 24 de julio de 2024

 

ESCUDOS EN TARAZONA DE LA MANCHA (ALBACETE)

Tarazona y su patrimonio artístico. El escudo de la familia Atienza

El escudo decora la fachada de una antigua vivienda en la calle Abdón Atienza, esquina con don Juan. El hueco de la entrada consta de una portada de piedra con despiece de sillería almohadillada, con talla de estrellas en la parte central, que arranca de unas bases con figuras geométricas romboidales. El dintel se compone de fuerte dovelaje, en la clave y esquinas tenemos adornos geométricos compuestos de figuras estrelladas. Sobre este corre una cornisa en la que descansa un escudo. Por fotografías antiguas, del año 1968, vemos que el conjunto se conserva perfectamente, salvando las portadas con postigo troquelado que han sido sustituidas por una puerta moderna de dos hojas. 


Casa en la calle Abdón Atienza esquina con don Juan en el año 1968 con el escudo de los Atienza. AHPAB

La portada es tan sencilla en su composición que nos es imposible datarla, no así el escudo, que es típicamente barroco, y que podemos fechar en el último tercio del siglo XVIII. Lo podemos describir con boca mixtilínea, adornado con todo tipo de rocallas, mascarón, yelmo empenachado de hidalgo, panoplia militar (cañones, lanzas…) Y es que el escudo fue colocado en 1785. El expediente de hidalguía de Martín de Atienza, que se conserva en el Archivo de la Real Chancillería de Granada nos da las claves para afirmarlo, porque fue en 1784 cuando obtuvo la ejecutoria de hidalguía en un pleito ganado contra el ayuntamiento de Tarazona, del que era regidor perpetuo y alcalde honorifico. La ejecutoria tiene fecha 30 de noviembre de 1784. Tras recibirla, encargó al cronista y rey de armas, don Ramón Zazo y Ortega, que le confeccionara la certificación y el escudo de armas que desde ese momento podría usar tanto él, como su esposa, doña Ana Aroca Pardo, sus hijos y descendientes: Juan, Miguel, Alfonsa María, Martín Antonio, José Pedro, Ángel Lucio e Ignacio Martín de Atienza y Aroca. Por ello, la presentó (con su escudo pintado en colores) ante el ayuntamiento, el 12 de marzo de 1785, los regidores y alférez la tomaron, besaron y pusieron sobre su cabeza, en un acto simbólico de obediencia y acatamiento a la justicia emanada del rey.

Desde ese momento, oficialmente, Martín de Atienza y su familia, serían tenidos por hidalgos notorios de sangre y solar conocido y se le guardarían todas las mercedes, exenciones y preeminencias como a los demás hidalgos de Tarazona. En el expediente se describe el escudo que el cronista le confecciona atendiendo a las hazañas (reales o inventadas) de sus antepasados, y que podrán usar en sus sellos, anillos, reposteros, plata labrada, casas, portadas, coches, sepulcros, sepulturas...

Descripción del escudo

A continuación se describe cómo será el escudo con sus figuras y colores, estos ya no los vemos, pero en origen los tuvo porque los escudos se pintaban, de hecho, el color es lo único que a veces permite distinguir un linaje de otro, puesto que las figuras se repiten. En este punto comprobamos que coincide con el que decora la fachada. Comienza por el yelmo, que debe ser de acero bruñido, la cabeza puesta de perfil mirando al lado derecho (en heráldica el lado derecho es el que nosotros vemos, si miramos de frente, a nuestra izquierda, pues el escudo se interpreta como si fuéramos el caballero que lo lleva en su pecho. La cabeza girada a la derecha era señal de legitimidad. Esta estaría guarnecida de buruletes (rollo de tela retorcida que se coloca en la parte superior del yelmo) y lambrequines y vestida de plumas con sus varios colores. Con respecto a los colores que compondrán el escudo, les atribuye características y virtudes valiosas, por ejemplo, del color plata, dice que simboliza humanidad, pureza, templanza y verdad y de las calidades mundanas, limpieza de linaje y vencimiento sin sangre enemigas. El color azul denota de las virtudes, justicia y templanza y de las calidades mundanas la inocencia, piedad, dulzura y felicidad, perseverancia, recompensa y lealtad. El color verde acredita la honra y respeto con que han servido a sus soberanos los descendientes de la ilustre familia de que se trata.

Escudo de los Atienza en el Diccionario de Heráldica de Endika Mogrobejo


El escudo se dividirá en tres cuarteles, en el primero tendrá en campo azul dos bandas de plata. Las bandas se traen en armería por acción de guerra y por ser divisa de la caballería de la banda que instituyó en Burgos el rey don Alfonso el año de 1332. En el segundo, en campo verde, un castillo de plata. El castillo es el edificio que excede en su prestancia a todos los demás, sirve de recreo y admiración a la vista y simboliza la grandeza, magnitud y elevación para defender a los amigos y aliados como para contener a los enemigos y perturbadores de la paz y es la insignia de las más esclarecidas y antiguas casas solariegas. En el último y tercer cuartel tenemos un aspa grande doro en campo bleu (azul). El aspa hace referencia a la batalla de Baeza ganada a los moros el día de San Andrés, 30 de noviembre, de 1227. La llevaron todos los caballeros que participaron en ella. El escudo lleva una orla de oro sin figura alguna.

Escudo de los Atienza, de estilo barroco, dividido en tres cuarteles, en el primero dos bandas, en el segundo, un castillo sobre rocas y en el tercero el aspa de San Andrés. Como adornos externos vemos el yelmo, los lambrequines, rocalla, mascarón y panoplia militar en alusión a los méritos militares de los antepasados.

1-   

Historia del linaje de los Atienza

Con respecto a los ascendientes, el cronista comienza con el capitán don Juan de Atienza, quien, por sus grandes servicios de nobleza y autoridad mereció del emperador Carlos V las mayores satisfacciones. El origen de los Atienza lo remonta a tiempo de los godos, y esto es una connotación del más alto honor, pues remite en el ideario colectivo a la dominación árabe de la península, y por tanto, estamos pensando en familias que se refugiaron en el norte de España, en las montañas de León, siendo también de los primeros cristianos que comenzaron la Reconquista, por tanto, su pureza de sangre estaba fuera de toda sospecha.

La familia de Martín de Atienza dice que está radicada en Tarazona desde tiempos inmemoriales, proviene de don Martín de Atienza, como hijo legítimo de don Juan de Atienza y de doña Agustina Montero, nieto de don Juan de Atienza y de doña Catalina García, por la materna de don José Montero y de doña Catalina Pardo, vecinos de la villa. Como vemos se remonta a dos generaciones, lo que se entendía por “memoria de hombres”, necesaria para que nunca fueran tachados de

“hidalgos de gotera”. Este era un calificativo despectivo para los que no podían remontarse a más de una generación y sólo eran considerados como hidalgos en su pueblo (de ahí la gotera, como metáfora de los tejados del pueblo). Todos los Atienza habían gozado de empleos honoríficos y fueron reputados como una de las familias más importantes de Tarazona, que se han ejercitado en los ramos de labor y comercio por medio de sirvientes (muy importante evitar los oficios viles, los manuales, el hidalgo debía vivir de sus rentas) y al presente decían estar en posesión de cuatro pares de mulas en labor de tierras propias empleando de continuo otros sirvientes en el comercio, surtiendo a las fábricas de Alcoy, Cabeza del Buey, Esparraguera y otras de añil y grana fina con utilidad notoria del Real Erario. Además, varios parientes estaban considerados como nobles en Jorquera y el lugar de la Toz.