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miércoles, 25 de diciembre de 2024

CANTEROS -E HIDALGOS- VIZCAÍNOS EN ALCARAZ Y VILLANUEVA DE LA FUENTE

CANTEROS -E HIDALGOS- VIZCAÍNOS EN ALCARAZ Y EN VILLANUEVA DE LA FUENTE

¿Qué podía atraer a un hidalgo vizcaíno a esta región tan lejana? La respuesta es sencilla: el trabajo, y uno de los que más vizcaínos atrajo a esta comarca fue la cantería. A partir del siglo XVI, con el desarrollo de los municipios, asistimos a la construcción de grandes edificios tan importantes como iglesias, plazas, pósitos, monasterios, acueductos… edificios públicos donde los concejos, las propias iglesias y órdenes religiosas exhibirán por medio de la arquitectura el poder y distinción alcanzados.  De sobra son conocidos maestros como Juan de Chiberría, el de la lonja de la plaza Mayor de Alcaraz, Zaldivar, el del acueducto de la misma población y el edificio del agua de Barrax, Arteaga y Martín Sánchez Vizcaíno en la iglesia de El Bonillo… como vizcaínos eran la mayoría de los oficiales con los que trabajó Andrés de Vandelvira en el monasterio de Uclés hacia 1530, o Pedro López de Chavarría o Chavarrieta, hidalgo y cantero en la iglesia de La Mota(1) …

Pero, el personaje sobre el que nos centramos es Pedro Martínez Vizcaíno, un maestro cantero, procedente del valle de Arcentales, en las encartaciones de Vizcaya, que llegó a Alcaraz alrededor de 1527, unos años después se avecindó en Villanueva de Alcaraz (así se llamaba hasta 1565, fecha de su segregación, cuando pasó a llamarse de la Fuente). El concejo lo incluyó en el padrón de hombres llanos pecheros, siendo como era un hidalgo vizcaíno entabló un largo pleito que ganó y que comenzó en 1533 y terminó en grado de revista en 1544 ante la Chancillería de Granada porque incluye una probanza realizada en la Chancillería de Valladolid. Con este triunfo consiguió la exención de impuestos donde “morare y viviere y tuviera bienes y hacienda”. La ejecutoria de hidalguía, escrita en pergamino y decorada con dibujos, orla y escudo, se conserva en el Archivo de la Real Chancillería de Granada. Ese mismo escudo fue colocado en una fachada en piedra que labró en su casa de Villanueva, el edificio no se ha conservado, tan solo sabemos de su existencia por los documentos (2).

1533-1544. Ejecutoria de hidalguía a favor de Pedro Martínez Vizcaíno. Archivo de la Real Chancillería de Granada, pergamino 53.


Según los testigos, debía tener unos 30 años, su padre se llamó Juan Martínez de la Tova y su abuelo Pedro Ortiz de la Tova, de la casa solar de la Tova, donde residía. Siempre fueron tenidos por hidalgos notorios de sangre y no pagaron pechos, ni siquiera la alcabala. El litigante se había casado en Arcentales, pero tras enviudar se marchó a Alcaraz, donde había llegado hacía unos cinco años. Ya instalado en Alcaraz se volvió a casar con una viuda. Después se mudó a Villanueva, quizá por la cercanía a Montiel donde sabemos que trabajó en las obras del castillo, donde, por cierto, falleció.

Uno de los argumentos del concejo de Villanueva para no reconocerle el privilegio de exención de impuestos era la condición universal de hidalguía que gozaban todos los vascos por su naturaleza.  Los testigos de la probanza matizan que no alcanzaba la hidalguía a todos los vizcaínos, tan solo a los que sirvieron al rey en la guerra, puesto que había otras casas solares -haciendo referencia al caserío disperso de aquellos lugares- que eran pecheras porque nunca habían acudido a la batalla, tanto es así que, si alguno se va a vivir a esas casas, pagaría impuestos. Era, por tanto, una hidalguía que procedía del servicio de armas, compatible con los trabajos manuales, no como en Castilla donde al hidalgo se le presupone vivir de su hacienda, con ostentación de ocio y lujo, dedicarse a cargos políticos o a algunos oficios muy exclusivos en el ramo de las armas y las leyes.

EL escudo de Pedro Martínez Vizcaíno

Antes de entrar de lleno en el escudo, reflexionemos sobre el segundo apellido, ¿de dónde surge Vizcaíno si su padre era Martínez de la Tova, y su abuelo Ortiz de la Tova? Pues surge de la libertad y falta de normas en cuanto a la filiación en aquel siglo, pero, además, el gentilicio “vizcaíno” hace referencia al orgullo de procedencia. En la ejecutoria de hidalguía cuando los testigos hablan de la nobleza de la familia no se menciona el linaje, sino el solar porque este se identifica con la raíz, el lugar y la casa de donde descienden los integrantes de una familia. En este caso se trata del solar de la Tova, perteneciente desde el siglo XIII al señorío de Vizcaya. De ahí que se tome como apellido el gentilicio. Y los de Vizcaya, según los armoriales, traen en campo de plata, un roble de sinople, con un lobo prieto arrimado al tronco, linguado de gules (3). Roble y lobo se repiten en la mayoría de armas de los oriundos de aquel lugar, independientemente del apellido. Vicente Cadenas y Alfredo Basante de la Riva definen el escudo de los Vizcaíno así: “En campo de plata, un árbol de sínople arrancado, y dos lobos de sable lampasados de gules, pasantes y atravesados al tronco, puestos en palo, uno por delante, otro encima y por detrás”. El árbol hace referencia al roble de Guernika bajo cuya sombra tenían lugar las juntas generales más antiguas y el lobo o lobos por ser descendientes de los señores de Vizcaya. El lobo, lupus en latín, remite al conde don Lope Díaz, IV señor de Vizcaya, que fue el primero que usó un lobo negro en campo blanco por alusión a su nombre. Su hijo Sancho le sucedió como V señor de Vizcaya, ya con el apellido López, en alusión a “hijo de Lope“ (4).

Los lobos de los señores de Vizcaya


El escudo de la ejecutoria se puede definir como cortado y partido. En el primer cuartel tenemos en campo de sinople, un caballero armado de azur, montado sobre un caballo de plata, con las abreviaturas de Martínez Tova a ambos lados. Armas que harían referencia al carácter guerrero del linaje, que presenta una gran afinidad con el sello de don Diego López de Haro. El segundo cuartel muestra una torre de plata guardada por un lebrel atado a su puerta. El tercero es el que exhibe el origen del apellido Vizcaíno y enlaza con su simbología derivada de los emblemas y blasones del señorío de Vizcaya. Las huellas del árbol y los lobos atravesados son habituales en torres, palacios y caseríos de muchos lugares de Vizcaya.

Detalle del escudo de Martínez de la Tova. En el tercer cuartel tenemos el árbol y los lobos, en alusión al origen vizcaíno del hidalgo.


La huella de árbol y los lobos en Alcaraz y su comarca

El árbol y el lobo lo vemos en un escudo presente en una fachada gótica de la calle Bachiller Sabuco (antigua calle de las Torres), n.º 4. Pero, como tantas fachadas esta está descontextualizada porque el escudo no pertenece a las personas que la poseyeron. Buscando a los antiguos propietarios, nos remontamos al Catastro del marqués de la Ensenada en Alcaraz, realizado en 1752, y en él encontramos que su dueño era don Albertos Galdón, medía 16 x 16 varas, lindaba con el cementerio de la Trinidad y dicha calle. Don Albertos Saquero Galdón, tenía 54 años (este era su nombre completo) era notario eclesiástico del estado general y notario del número de la Audiencia eclesiástica de Alcaraz y administrador de los bienes de la Inquisición de Murcia, estaba casado con Marcela Bustamante Cabellos. Tenía un hijo, llamado don Gabriel Galdón Bustamante, que lo sustituía en las ausencias. Era un rico propietario que contaba con ocho casas en Alcaraz y dos en el campo (5). La casa fue vendida en 1838 por don Manuel Galdón (6).

Esta casa en el catastro de Ensenada, año 1752, pertenecía a don Albertos Galdón, pero la parte más artística de la fachada, la que incluye ventana, escudo y alfiz, es gótica, finales del siglo XV o principios del XVI, creemos que no es original de la casa. 


Escudo cuartelado, en el primer y cuarto cuartel, vemos un árbol y un lobo pasante, en el segundo y tercer cuartel, pese a las capas de cal que dificultan la visión, creemos que por delante del árbol la figura que encontramos es un león. 


A juzgar por el alfiz y la ventana gótica se puede datar a finales del siglo XV o principios del XVI. Una fotografía de Pedro Román realizada en el año 1924 nos permite comparar la evolución de la fachada y sus cambios. Un análisis de otros escudos cercanos a esta, y por ende, próximos a la parroquia de la Trinidad, nos hace sospechar que a principios del siglo XX se reubicaron varias fachadas y otros elementos procedentes de demoliciones. Una fotografía de Adolfo Palop tomada en el año 1956 nos muestra una alteración de varios elementos originales. La puerta de acceso fue sustituida por otra moderna desapareciendo el arco de medio punto bastante imperfecto, además, la apertura de una ventana en la parte baja provocó que el alfiz quebrado alrededor de la ventana fuera simplificado dejándolo recto en la parte izquierda y recortándolo en longitud.

Imagen de la casa tomada por Pedro Román en 1924


El aspecto de la casa es bastante irregular debido a todas las modificaciones que ha sufrido, en la actualidad su estado de abandono es patente. Cuenta con cuatro plantas siendo la primera y última muy pobres arquitectónicamente, de hecho, la última está fabricada con tapial, posiblemente cubrió la galería típica de las casas señoriales alcaraceñas. La tercera es más interesante porque su fachada es de piedra de sillería y sobre la puerta principal tenemos el escudo, deteriorado por las capas de cal que lo cubren, y una ventana gótica compuesta por arco conopial apoyado sobre columnillas que parten de un alféizar moldurado y adornado con una banda de flores en relieve; el vano está ligeramente abocinado y la arquivolta interna está adornada con una banda de cardinas talladas.

El escudo, que por su forma y sencillez puede datarse a finales del siglo XV o principios del XVI, presenta poca definición debido a las capas de cal acumuladas, aún así creemos percibirlo así:

Forma: cuadrilongo apuntado en la punta. Análisis: Cuartelado. 1º y 4º. Un árbol y un lobo pasante al pie del tronco. 2º. Un árbol y un león pasante al pie del tronco, surmontado de dos veneras una en cada cantón del jefe. 3º. Un árbol y un león pasante al pie del tronco.

En Viveros, plaza de la Constitución tenemos otro escudo muy desgastado que también presenta la figura del árbol y el lobo.

Escudo en Viveros, plaza de la Constitución, sobre la puerta principal y entre dos cornisas se encuentra un escudo muy desgastado que también muestra el árbol y el lobo. 


La ejecutoria de hidalguía

El documento se compone de doce hojas en pergamino escritas por ambas caras, está incompleto. La letra es gótica redonda como suele ser habitual en este tipo de diplomas de lujo. Creemos que la ejecutoria fue aportada como prueba para un pleito posterior por falsificación de hidalguía que llevó a cabo un vecino de Alcaraz, que decía ser nieto de Pedro Martínez Vizcaíno, y que consiguió por medio de pruebas falsas elaboradas con la prevaricación del alcalde ordinario de Villapalacios, Diego de Cardenosa,  que lo declararan como hidalgo con todos sus privilegios en Villanueva, El Bonillo y casi en Villapalacios, pero la proximidad a la muerte del alcalde ordinario provocó que este declarara la verdad por no cargar su conciencia con este delito el 2 de agosto de 1607.

La primera hoja es la que muestra una elaborada iconografía que comienza con la intitulación en letras capitales mayúsculas de Don Carlos, en recuadros que combinan rojo y azul con tinas que debieron ser doradas para las letras. A la izquierda, la imagen de la Anunciación con el simbolismo habitual, la Virgen de rodillas en posición orante, al fondo, un habitáculo con cortinaje, el espíritu santo, un ángel, y a los pies de todo el conjunto un jarrón con azucenas en alusión a la pureza de María. Esta hoja va orlada con flores, jarrones y roleos, todo del gusto renacentista.  En las hojas siguientes se volverá repetir la decoración en las letras iniciales capitales repitiendo colores rojo, azul y dorado. El documento se encuentra deteriorado por los bordes superiores.

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES

-            (1) Los canteros mencionados en: DE LA ROSA FERRER, I., “Pedro López de Chavarrieta, cantero e hidalgo”. En https://historiadelcorregimientodesanclemente.blogspot.com/2018/06/pedro-lopez-de-chavarrieta-cantero-e.html. Y PRETEL MARÍN, A. (2028): La plaza de Alcaraz cinco siglos de vida. Consorcio Cultural Albacete.

-            (2) Archivo de la Real Chancillería de Granada. Signaturas, la ejecutoria en pergamino 53. El pleito contra Miguel Martínez de la Tova, en 561-4. Digitalizado en: https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3Q9M-CS2Y-T3K3-S?cat=565576&i=1968

-            (3) MOGROBEJO, E., A., I. Y G. de (2003). Diccionario hispanoamericano de heráldica, onomástica y genealogía. Bilbao: editorial Mogrobejo-Zabala. DE

-            (4) ARGOTE DE MOLINA, G. (1588): Nobleza de Andalucía. Jaén [reimpresión]: 1867.

-            (5)  GARCÍA GONZÁLEZ, F. (1998). La sierra de Alcaraz en el siglo XVIII. Población, familia y estructura agraria. Albacete: instituto de Estudios Albacetenses.

-            (6) Archivo Histórico Provincial de Albacete. Signatura 15.990.

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