«EL INDIANO» EN
POVEDILLA
Uno de los
nombres de parajes rurales que siempre ha despertado mi curiosidad ha sido el
de la «casa
del Indiano»,
en el término de Povedilla, aunque muy cerca del de Alcaraz. La finca
es muy conocida en toda la comarca, quizás por su situación, cercana a El
Palomar, a un arroyo, a una cañada y por los restos arqueológicos de época
romana (1). El nombre del indiano nos evoca a esos emigrantes que a finales del
siglo XIX o principios del XX partían a América en busca de fortuna. Algunos lo
lograban y regresaban a su tierra cargados de riquezas; como muestra de su
prosperidad construían auténticos palacios y apoyaban con sus recursos el
desarrollo de sus pueblos. Sin embargo, en el caso del indiano de Povedilla, ni
era un emigrante, ni era un vecino del pueblo, es más, creo que nunca llegó a
poner un pie en estos lares. Nadie recuerda el nombre del Indiano, quizá porque
la finca ha ido cambiando de propietarios a lo largo del tiempo: José Elgueta
en 1750, Los Baíllo en el siglo XIX y los Flores desde el XX.

El primer
registro que conocemos lo proporciona el catastro de Ensenada. En 1750, aparece
como propietario don José Elgueta y Vigil, caballero de la Orden de Santiago,
vecino de Madrid. Con este mismo nombre, vivió en aquella época un personaje cuya
biografía aporta motivos para que fuera apodado «el indiano», ya que su carrera
como destacado militar y su fortuna la hizo en América. José Elgueta había
nacido en Atienza (Guadalajara) el 18 de agosto de 1692. En 1710 ingresó en el
ejército y con poco más de veinte años ya era capitán de la Guardia. Intervino
en un buen número de acciones de guerra que sirvieron para su ascenso
profesional y acceder a un cargo de corregidor en alguna de las nuevas ciudades
chilenas. Lo obtuvo en 1729, siendo destinado a la ciudad de La Concepción. Su
primera misión fue reconstruir la ciudad, pues cuando él llegó esta población
acababa de padecer un terremoto y un maremoto. Desempeñó también el cargo de gobernador
de la provincia. Se casó con Josefa de
Segarra en la década de 1730 y falleció en la de 1750 (2).

¿Qué
conexión tiene José Elgueta Vigil con Povedilla o con Alcaraz?
Se trata
de un rico propietario y censualista que había prestado al ayuntamiento 51.700
reales, cantidad próxima a los 50.000 que cedió don José Banfi y Parrilla,
secretario del Consejo de Indias de S. M., también de Madrid. Este último
disponía de todos los bienes del primero, ambos eran ricos hacendados
absentistas que recurrían al arrendamiento para obtener recursos de la tierra (3).
Entre sus
bienes figuraban la casa de campo llamada del Indiano, distante de Alcaraz
legua y media (unos 10 km.), tenía un cuarto bajo principal encamarado, «tilnada»,
entrada, corral, horno de cocer pan, pajar, caballeriza y un oratorio en uso.
Ese «oratorio en uso» era la capilla sacralizada donde fueron enterrados varios
miembros de la familia Baíllo en la segunda mitad del siglo XIX, como doña
María Baíllo y Chacón, en 1845, y don Francisco de Paula Baíllo y Justiniano,
en 1875, entre otros. Parece que fue en ese siglo cuando la casa llegó a su esplendor.
La casa
del Indiano hoy
En la
actualidad la única casa de campo que tuvo Povedilla está despoblada y el
edificio en la ruina. Tan sólo se aprecian algunos lienzos de pared, restos de
un palomar, un gran salón con chimenea y lo que parece que fue un patio central
al que caían los huecos de las habitaciones de las dos plantas.
Fuentes
documentales y bibliográficas
Archivo
Histórico Provincial de Albacete. Catastro de Ensenada, caja 3.167.
(1) Sobre
la lápida funeraria del siglo II encontrada en Casa del Indiano, la directora
del Museo, Blanca Gamo, nos cuenta lo siguiente:
https://fb.watch/D69Flc-mJJ/
(2) https://tgismeravelasco.blogspot.com/2018/06/atienza-memoria-de-los-hermanos-elgueta_22.html
(3).
García González, Francisco (2000): Las estrategias de la diferencia: familias y
reproducción social en la sierra (Alcaraz, siglo XVIII). Ministerio de
Agricultura, Pesca y Alimentación.