CANTEROS -E HIDALGOS- VIZCAÍNOS EN ALCARAZ Y EN VILLANUEVA DE LA FUENTE
¿Qué podía atraer a un hidalgo
vizcaíno a esta región tan lejana? La respuesta es sencilla: el trabajo, y uno
de los que más vizcaínos atrajo a esta comarca fue la cantería. A partir del
siglo XVI, con el desarrollo de los municipios, asistimos a la construcción de
grandes edificios tan importantes como iglesias, plazas, pósitos, monasterios, acueductos…
edificios públicos donde los concejos, las propias iglesias y órdenes
religiosas exhibirán por medio de la arquitectura el poder y distinción alcanzados.
De sobra son conocidos maestros como Juan
de Chiberría, el de la lonja de la plaza Mayor de Alcaraz, Zaldivar, el del acueducto
de la misma población y el edificio del agua de Barrax, Arteaga y Martín
Sánchez Vizcaíno en la iglesia de El Bonillo… como vizcaínos eran la mayoría de
los oficiales con los que trabajó Andrés de Vandelvira en el monasterio de
Uclés hacia 1530, o Pedro López de Chavarría o Chavarrieta, hidalgo y cantero
en la iglesia de La Mota(1) …
Pero, el personaje sobre el que
nos centramos es Pedro Martínez Vizcaíno, un maestro cantero, procedente del
valle de Arcentales, en las encartaciones de Vizcaya, que llegó a Alcaraz
alrededor de 1527, unos años después se avecindó en Villanueva de Alcaraz (así
se llamaba hasta 1565, fecha de su segregación, cuando pasó a llamarse de la
Fuente). El concejo lo incluyó en el padrón de hombres llanos pecheros, siendo
como era un hidalgo vizcaíno entabló un largo pleito que ganó y que comenzó en
1533 y terminó en grado de revista en 1544 ante la Chancillería de Granada
porque incluye una probanza realizada en la Chancillería de Valladolid. Con este
triunfo consiguió la exención de impuestos donde “morare y viviere y tuviera
bienes y hacienda”. La ejecutoria de hidalguía, escrita en pergamino y decorada
con dibujos, orla y escudo, se conserva en el Archivo de la Real Chancillería
de Granada. Ese mismo escudo fue colocado en una fachada en piedra que labró en
su casa de Villanueva, el edificio no se ha conservado, tan solo sabemos de su
existencia por los documentos (2).
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| 1533-1544. Ejecutoria de hidalguía a favor de Pedro Martínez Vizcaíno. Archivo de la Real Chancillería de Granada, pergamino 53. |
Según los testigos, debía tener
unos 30 años, su padre se llamó Juan Martínez de la Tova y su abuelo Pedro
Ortiz de la Tova, de la casa solar de la Tova, donde residía. Siempre fueron
tenidos por hidalgos notorios de sangre y no pagaron pechos, ni siquiera la
alcabala. El litigante se había casado en Arcentales, pero tras enviudar se
marchó a Alcaraz, donde había llegado hacía unos cinco años. Ya instalado en
Alcaraz se volvió a casar con una viuda. Después se mudó a Villanueva, quizá
por la cercanía a Montiel donde sabemos que trabajó en las obras del castillo,
donde, por cierto, falleció.
Uno de los argumentos del concejo
de Villanueva para no reconocerle el privilegio de exención de impuestos era la
condición universal de hidalguía que gozaban todos los vascos por su
naturaleza. Los testigos de la probanza
matizan que no alcanzaba la hidalguía a todos los vizcaínos, tan solo a los que
sirvieron al rey en la guerra, puesto que había otras casas solares -haciendo
referencia al caserío disperso de aquellos lugares- que eran pecheras porque
nunca habían acudido a la batalla, tanto es así que, si alguno se va a vivir a
esas casas, pagaría impuestos. Era, por tanto, una hidalguía que procedía del
servicio de armas, compatible con los trabajos manuales, no como en Castilla
donde al hidalgo se le presupone vivir de su hacienda, con ostentación de ocio
y lujo, dedicarse a cargos políticos o a algunos oficios muy exclusivos en el
ramo de las armas y las leyes.
EL escudo de Pedro Martínez Vizcaíno
Antes de entrar de lleno en el
escudo, reflexionemos sobre el segundo apellido, ¿de dónde surge Vizcaíno si su
padre era Martínez de la Tova, y su abuelo Ortiz de la Tova? Pues surge de la
libertad y falta de normas en cuanto a la filiación en aquel siglo, pero, además,
el gentilicio “vizcaíno” hace referencia al orgullo de procedencia. En la
ejecutoria de hidalguía cuando los testigos hablan de la nobleza de la familia
no se menciona el linaje, sino el solar porque este se identifica con la raíz,
el lugar y la casa de donde descienden los integrantes de una familia. En este
caso se trata del solar de la Tova, perteneciente desde el siglo XIII al
señorío de Vizcaya. De ahí que se tome como apellido el gentilicio. Y los de
Vizcaya, según los armoriales, traen en campo de plata, un roble de sinople,
con un lobo prieto arrimado al tronco, linguado de gules (3). Roble y lobo se
repiten en la mayoría de armas de los oriundos de aquel lugar,
independientemente del apellido. Vicente Cadenas y Alfredo Basante de la Riva
definen el escudo de los Vizcaíno así: “En campo de plata, un árbol de sínople arrancado,
y dos lobos de sable lampasados de gules, pasantes y atravesados al tronco,
puestos en palo, uno por delante, otro encima y por detrás”. El árbol hace
referencia al roble de Guernika bajo cuya sombra tenían lugar las juntas
generales más antiguas y el lobo o lobos por ser descendientes de los señores
de Vizcaya. El lobo, lupus en latín, remite al conde don Lope Díaz, IV
señor de Vizcaya, que fue el primero que usó un lobo negro en campo blanco por
alusión a su nombre. Su hijo Sancho le sucedió como V señor de Vizcaya, ya con
el apellido López, en alusión a “hijo de Lope“ (4).
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| Los lobos de los señores de Vizcaya |
El escudo de la ejecutoria se
puede definir como cortado y partido. En el primer cuartel tenemos en campo de
sinople, un caballero armado de azur, montado sobre un caballo de plata, con las abreviaturas de Martínez Tova a ambos lados. Armas
que harían referencia al carácter guerrero del linaje, que presenta una gran
afinidad con el sello de don Diego López de Haro. El segundo cuartel muestra una
torre de plata guardada por un lebrel atado a su puerta. El tercero es el que exhibe
el origen del apellido Vizcaíno y enlaza con su simbología derivada de los
emblemas y blasones del señorío de Vizcaya. Las huellas del árbol y los lobos
atravesados son habituales en torres, palacios y caseríos de muchos lugares de
Vizcaya.
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| Detalle del escudo de Martínez de la Tova. En el tercer cuartel tenemos el árbol y los lobos, en alusión al origen vizcaíno del hidalgo. |
La huella de árbol y los lobos en Alcaraz y su comarca
El árbol y el lobo lo vemos en un
escudo presente en una fachada gótica de la calle Bachiller Sabuco (antigua
calle de las Torres), n.º 4. Pero, como tantas fachadas esta está
descontextualizada porque el escudo no pertenece a las personas que la poseyeron.
Buscando a los antiguos propietarios, nos remontamos al Catastro del marqués de
la Ensenada en Alcaraz, realizado en 1752, y en él encontramos que su dueño era don Albertos Galdón,
medía 16 x 16 varas, lindaba con el cementerio de la Trinidad y dicha calle.
Don Albertos Saquero Galdón, tenía 54 años (este era su nombre completo) era
notario eclesiástico del estado general y notario del número de la Audiencia
eclesiástica de Alcaraz y administrador de los bienes de la Inquisición de
Murcia, estaba casado con Marcela Bustamante Cabellos. Tenía un hijo, llamado
don Gabriel Galdón Bustamante, que lo sustituía en las ausencias. Era un rico
propietario que contaba con ocho casas en Alcaraz y dos en el campo (5). La
casa fue vendida en 1838 por don Manuel Galdón (6).
A juzgar por el alfiz y la
ventana gótica se puede datar a finales del siglo XV o principios del XVI. Una
fotografía de Pedro Román realizada en el año 1924 nos permite comparar la
evolución de la fachada y sus cambios. Un análisis de otros escudos cercanos a
esta, y por ende, próximos a la parroquia de la Trinidad, nos hace sospechar
que a principios del siglo XX se reubicaron varias fachadas y otros elementos
procedentes de demoliciones. Una fotografía de Adolfo Palop tomada en el año
1956 nos muestra una alteración de varios elementos originales. La puerta de
acceso fue sustituida por otra moderna desapareciendo el arco de medio punto
bastante imperfecto, además, la apertura de una ventana en la parte baja
provocó que el alfiz quebrado alrededor de la ventana fuera simplificado
dejándolo recto en la parte izquierda y recortándolo en longitud.
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| Imagen de la casa tomada por Pedro Román en 1924 |
El aspecto de la casa es bastante
irregular debido a todas las modificaciones que ha sufrido, en la actualidad su
estado de abandono es patente. Cuenta con cuatro plantas siendo la primera y
última muy pobres arquitectónicamente, de hecho, la última está fabricada con
tapial, posiblemente cubrió la galería típica de las casas señoriales
alcaraceñas. La tercera es más interesante porque su fachada es de piedra de
sillería y sobre la puerta principal tenemos el escudo, deteriorado por las
capas de cal que lo cubren, y una ventana gótica compuesta por arco conopial
apoyado sobre columnillas que parten de un alféizar moldurado y adornado con
una banda de flores en relieve; el vano está ligeramente abocinado y la
arquivolta interna está adornada con una banda de cardinas talladas.
El escudo, que por su forma y
sencillez puede datarse a finales del siglo XV o principios del XVI, presenta
poca definición debido a las capas de cal acumuladas, aún así creemos
percibirlo así:
Forma: cuadrilongo apuntado en la
punta. Análisis: Cuartelado. 1º y 4º. Un árbol y un lobo pasante al pie del
tronco. 2º. Un árbol y un león pasante al pie del tronco, surmontado de dos
veneras una en cada cantón del jefe. 3º. Un árbol y un león pasante al pie del
tronco.
En Viveros, plaza de la
Constitución tenemos otro escudo muy desgastado que también presenta la figura
del árbol y el lobo.
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| Escudo en Viveros, plaza de la Constitución, sobre la puerta principal y entre dos cornisas se encuentra un escudo muy desgastado que también muestra el árbol y el lobo. |
La ejecutoria de hidalguía
El documento se compone de doce
hojas en pergamino escritas por ambas caras, está incompleto. La letra es
gótica redonda como suele ser habitual en este tipo de diplomas de lujo.
Creemos que la ejecutoria fue aportada como prueba para un pleito posterior por
falsificación de hidalguía que llevó a cabo un vecino de Alcaraz, que decía ser
nieto de Pedro Martínez Vizcaíno, y que consiguió por medio de pruebas falsas
elaboradas con la prevaricación del alcalde ordinario de Villapalacios, Diego
de Cardenosa, que lo declararan como
hidalgo con todos sus privilegios en Villanueva, El Bonillo y casi en
Villapalacios, pero la proximidad a la muerte del alcalde ordinario provocó que
este declarara la verdad por no cargar su conciencia con este delito el 2 de
agosto de 1607.
La primera hoja es la que muestra
una elaborada iconografía que comienza con la intitulación en letras capitales
mayúsculas de Don Carlos, en recuadros que combinan rojo y azul con tinas que
debieron ser doradas para las letras. A la izquierda, la imagen de la
Anunciación con el simbolismo habitual, la Virgen de rodillas en posición
orante, al fondo, un habitáculo con cortinaje, el espíritu santo, un ángel, y a
los pies de todo el conjunto un jarrón con azucenas en alusión a la pureza de
María. Esta hoja va orlada con flores, jarrones y roleos, todo del gusto renacentista.
En las hojas siguientes se volverá
repetir la decoración en las letras iniciales capitales repitiendo colores
rojo, azul y dorado. El documento se encuentra deteriorado por los bordes
superiores.
BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES
DOCUMENTALES
-
(1) Los canteros mencionados en: DE LA ROSA
FERRER, I., “Pedro López de Chavarrieta, cantero e hidalgo”. En
https://historiadelcorregimientodesanclemente.blogspot.com/2018/06/pedro-lopez-de-chavarrieta-cantero-e.html.
Y PRETEL MARÍN, A. (2028): La plaza de Alcaraz cinco siglos de vida. Consorcio
Cultural Albacete.
-
(2) Archivo de la Real Chancillería de Granada.
Signaturas, la ejecutoria en pergamino 53. El pleito contra Miguel Martínez de
la Tova, en 561-4. Digitalizado en: https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:3Q9M-CS2Y-T3K3-S?cat=565576&i=1968
-
(3) MOGROBEJO, E., A., I. Y G. de (2003).
Diccionario hispanoamericano de heráldica, onomástica y genealogía. Bilbao: editorial
Mogrobejo-Zabala. DE
-
(4) ARGOTE DE MOLINA, G. (1588): Nobleza de
Andalucía. Jaén [reimpresión]: 1867.
-
(5) GARCÍA
GONZÁLEZ, F. (1998). La sierra de Alcaraz en el siglo XVIII. Población, familia
y estructura agraria. Albacete: instituto de Estudios Albacetenses.
-
(6) Archivo Histórico Provincial de Albacete.
Signatura 15.990.






